La creciente preocupación que mostramos los humanos por la alimentación se extiende también a nuestros animales.

Somos conscientes de la importancia que tiene una buena nutrición en la salud y el bienestar de nuestros perros. Sabemos que sus necesidades son distintas según sea su edad, circunstancias y estilo de vida.

Pero, ¿qué debemos tener en cuenta para asegurar que lo estamos haciendo bien?

¿Cómo saber si realmente la comida que les compramos contiene los nutrientes que necesitan? ¿De qué factores dependen una u otra elección?

9 RECOMENDACIONES PARA ALIMENTAR BIEN A TU PERRO

Equilibrio es la palabra clave para proporcionarles a los perros una alimentación que les garantice salud y bienestar.

Las siguientes pautas te ayudarán a conseguir que la dieta sea la más adecuada y, por tanto, la más saludable.

1. Conocer la frecuencia en las comidas

Para alimentar correctamente a un perro, en primer lugar hay que saber con qué frecuencia debemos poner la comida en su cuenco.

Se establece la siguiente orientación, en función de la edad que tenga el animal:

  • Hasta los 4 meses: 4 veces al día
  • Hasta los 8 meses: 3 veces al día
  • Hasta los 18 meses: 2 veces al día
  • A partir de los 18 meses: 1 vez al día

En este aspecto, como en todos los que afectan a nuestros perros, el veterinario puede variar alguna de las orientaciones cuando existan otras condiciones que así lo aconsejen.

2. Elige el alimento que mejor se adapte a la edad del perro

En las tiendas especializadas encontrarás alimentos elaborados para cachorros, perros pequeños, medianos y grandes; también para los perros ancianos o con determinados problemas de salud.

3. Consulta las raciones con el veterinario

La cantidad de comida que necesitará tu perro dependerá de las características físicas y deportivas de tu perro.

Así, la cantidad será más o menos generosa en función de:

  • El tamaño del perro
  • La edad
  • Su actividad física diaria
  • Las calorías que quema
  • Si es más o menos sedentario

No dudes en consultarle al veterinario cuál es la ración apropiada para tu perro.

4. Pienso mejor que comida casera

En principio, ambas opciones pueden ser buenas si se llevan a cabo de manera correcta.

La diferencia está en que es más difícil encontrar el equilibrio de nutrientes que necesitan nuestros perros con una comida hecha en casa.

De todas formas, si deseas que tu perro se alimente con comida casera, debes preparársela de manera específica para él, bajo la recomendación y supervisión del veterinario o nutricionista experto en animales.

Por lo general, los veterinarios se decantan por los piensos de buena calidad y adaptados a las necesidades específicas de cada perro.

Se considera que los alimentos preparados contienen todos los nutrientes necesarios, de una forma equilibrada, y con los ingredientes tolerables por los perros.

Una combinación equilibrada de comida seca y húmeda es la opción recomendada por muchos veterinarios para satisfacer las necesidades caninas.

5. ¡Ojo con las sobras!

Cuando nuestro perro se acerca a la mesa en busca de alimento, lo mejor que podemos hacer es decirle claramente que no.

Aunque la mayoría de los alimentos humanos no son tóxicos para nuestro perro, tampoco son adecuados para satisfacer sus necesidades nutricionales.

El hecho de comer restos de los platos puede ocasionarles serios trastornos, como el sobrepeso, o incluso derivar en una carencia de nutrientes.

6. Alimento equilibrado y calidad

Debemos controlar que, efectivamente, los alimentos que compramos responden realmente a lo que se muestra en el etiquetado y que aportan a nuestro perro el equilibrio nutricional que necesita.

Hay que tener en cuenta que no todos los alimentos son iguales y que entre unas ofertas y otras puede haber grandes diferencias en cuanto a calidad.

7. Alimentos específicos para cada perro

Puesto que cada animal tiene sus características, el mercado ofrece una gran variedad de productos, pensados para cada tipo de perro.

Lo ideal sería escoger la dieta que mejor se adapte a nuestro perro y que esta se convierta en la opción si satisface todas sus necesidades.

8. Agua fresca siempre disponible en el bebedero

Como no solo de alimentos vive el perro, tenemos que asegurar que tenga siempre a su disposición su cuenco con agua fresca y limpia.

El agua es esencial pues le aporta la hidratación necesaria. Además, facilita la digestión y ayuda a eliminar las toxinas del organismo.

Recomendamos que el bebedero se mantenga a una cierta distancia del cuenco de la comida, para evitar la contaminación por residuos.

9. Alimentos suplementarios

Además de los alimentos principales, tenemos a nuestra disposición un sinfín de golosinas para premiar a nuestros perros.

Con estas golosinas, debemos ir con mucho cuidado y ofrecerlas con moderación y en momentos puntuales.

Por lo tanto, podemos recompensar a nuestros perros con snacks, galletas, palitos comestibles y otras chuches, pero siempre que sean de calidad, específicas para ellos, y lo más naturales posible.

Recuerda también que el exceso de golosinas puede provocarles obesidad, trastornos digestivos y otros problemas serios de salud.

POR LA BOCA VIVE EL PERRO

Hemos puesto este titular para insistir en la importancia que tienen los alimentos en la salud de los perros.

Puesto que nuestros peludos también son lo que comen, debemos cdarles lo mejor de lo mejor y no escatimar a la hora de seleccionar sus alimentos.

Un perro que sigue una dieta adecuada, controlada por el veterinario, es sinónimo de un animal feliz y una familia humana tranquila.