Quienes conviven con un gato saben que estos animales tienen unos comportamientos tan originales que los hacen realmente únicos.

Entre sus hábitos genuinamente felinos, sobresale el amasado diario de los cojines del sofá. Y, quien dice los cojines, dice la ropa de la cama, un peluche o cualquier otro objeto que tenga a su disposición.

Esta inclinación se extiende a distintas zonas del cuerpo de los humanos, como la barriga o las piernas.

Decimos que los gatos amasan, porque con sus dos patas delanteras empujan y mueven rítmicamente diversas superficies, como si fueran unos expertos panaderos. Aunque, en realidad, los gatos suelen amasar de todo menos pan. 

Tan popular es esta costumbre entre los felinos, que los ingleses la han bautizado como kneading (amasar).

Pero, ¿cuáles son las razones de este curioso comportamiento? ¿Cuál es su origen?

Existen varias teorías que intentan responder a estas preguntas. Te las contamos en este post.

¿POR QUÉ AMASAN LOS GATOS?

Aunque no se sabe con certeza el por qué del amasamiento felino, los expertos apuntan algunas ideas interesantes.

Algunos sostienen que este peculiar hábito es un comportamiento social que los gatos recién nacidos aprenden de sus madres.

Otros creen que al amasar, lo que pretenden los gatos es marcar su territorio. Lo hacen impregnando de su olor los objetos, mediante las glándulas odoríferas que tienen en sus patas. 

Por otro lado, la teoría del comportamiento neoténico indica que se trata de una conducta que los gatos aprenden cuando son cachorros y que repiten de mayores, aunque ya no se den las mismas circunstancias que las provocaron.

Se dice que amasan los gatos que han sido separados de su madre antes de terminar la etapa de lactancia. Lo cierto es que los que no han sido separados también lo hacen.

Posiblemente haya parte de verdad en todas las creencias apuntadas.

5 MOTIVOS POR LOS QUE LOS GATOS AMASAN LOS COJINES

Entre todos los motivos que tienen nuestros gatos para amasar todo aquello que ellos consideran moldeable, hemos seleccionado cinco de los más habituales:

1. INSTINTO Y MEMORIA

Numerosos científicos creen que la motivación del amasamiento reside en parte en el instinto, pero también y en mayor medida en la memoria.

Los gatitos amasan a los pocos días de nacer, aún con los ojitos cerrados, y lo hacen por un instinto de supervivencia. Mientras son lactantes, los cachorros presionan con las patas alrededor del pezón de la madre para favorecer la salida de la leche.

Así, relacionan el amasamiento con una sensación agradable como es la toma de la leche. Estos recuerdos quedan grabados en la memoria de los gatos, asociados a momentos placenteros y posteriormente a situaciones positivas.

Es curioso ver algunos gatos lamer los bordes de un cojín o una manta, quizás por la similitud que encuentran con el pezón materno.

Más tarde, en su etapa juvenil y de adultos, repetirán el amasamiento, aunque al final no obtengan la recompensa de la leche materna. Se trata de un estímulo aprendido que pondrán en práctica ante situaciones que les provocan confianza, tranquilidad o comodidad.

2. HERENCIA DE UN PASADO SALVAJE

Muchos expertos relacionan el amasamiento propio de los gatos como una costumbre heredada de sus antiguos ancestros felinos.

Sostienen que sus parientes salvajes tenían la necesidad de tantear el terreno que pisaban para asegurarse de que podían agarrarse, en caso de que tuvieran que saltar de un lugar a otro.

Claro está que nuestros gatos domésticos no tienen que saltar de rama en rama ni entre las rocas, pero el comportamiento salvaje sigue existiendo.   

3. MARCAJE DEL TERRITORIO

Otra de las costumbres heredadas de los grandes ancestros felinos es la tendencia que tienen nuestros gatos a marcar las zonas que les interesan.

Los gatos tienen en sus almohadillas unas glándulas odoríferas, que segregan feromonas, y con el amasado van liberándolas y marcando el territorio.

Si en el hogar se han hecho con una zona del sofá y unos cojines con los que se encuentran a gusto, los marcará con su olor para advertir a posibles intrusos que son de su propiedad.

Es la otra forma que tienen nuestros gatos de marcar su territorio, además de la orina y los arañazos.

4. MUESTRA DE CONFIANZA

Si tu gato, además de amasar los cojines y otras superficies de la casa, tiene la costumbre de friccionar diferentes zonas de tu cuerpo, piensa que lo hace porque se siente confiado y tranquilo contigo. Y puedes sentirte afortunado, ya que esta acción solo la llevan a cabo con sus humanos favoritos.

Sobre tu barriga o tus piernas, el amasamiento le proporciona tanta tranquilidad que, a menudo, no sólo acompañan sus masajes con unos relajantes ronroneos, sino que pueden llegar incluso a babear de placer.

Estas muestras de confianza y afecto son positivas tanto para el gato como para su compañero humano, ya que refuerzan el vínculo entre ambos. La única precaución consiste en evitar los arañazos. La clave está en mantener sus uñas cortas y limadas, cosa fácil de lograr con unas tijeras adecuadas y los rascadores necesarios en la casa.

5. QUIEREN SENTIRSE CÓMODOS

La verdad es que el carácter de los gatos nunca deja de sorprendernos.

Quien piense que se acomodan en cualquier lugar tal y como lo encuentran, se equivocan de pleno.

Son animales tan refinados, que amasarán los cojines, mantas, colchas, y todas las telas sobre las que descansen, hasta encontrar el punto justo de comodidad que desean.

AMASAR Y AMAR

Resumiendo, podría decirse que la mayoría de los gatos amasan por instinto, por afán de marcar su territorio, porque son muy comodones o por otras razones que nos hemos dejado en el tintero.

Todos los motivos expuestos pueden ser cuestionables, pero lo que no podemos poner en duda es que mientras amasan, nuestros gatos se sienten reconfortados y felices.

¡Aprovechemos esos momentos para dejarlos retozar tranquilamente y que sientan toda nuestra empatía y cariño!