¿Qué es la displasia de cadera?

La displasia de cadera es una de las enfermedades óseas y articulares que más afecta a los perros. Se trata de una anomalía del desarrollo óseo que aparece principalmente en perros que crecen rápidamente, que podría traducirse en un “mal encaje” de los huesos de la cadera. El origen es una predisposición genética que favorece la inestabilidad de la articulación de la cadera. A medida que crece el perro, la displasia causa inestabilidad y laxitud en la articulación de la cadera, que será responsable de posibles signos clínicos de dolor y disfunción de la extremidad, así como cambios progresivos en la articulación. Este proceso va a conducir a una degeneración articular secundaria (artrosis).

La displasia es una malformación genética, es decir, que puede transmitirse de padres a hijos. Sin embargo, para su evolución, también es importante el ambiente en el que se cría el cachorro, la superficie sobre la cual camina, la alimentación, etc. Aunque no todos los descendientes de una línea afectada la sufren, la herencia genética es el mayor factor de riesgo.

Los perros con displasia de cadera pueden vivir una vida larga y saludable, especialmente con tratamiento y algún cambio en su vida. Aunque el dolor pueda reducir su calidad de vida, hay sencillas medidas de prevención que podrán ayudar mucho al animal.

Síntomas

Sintomatología en perros jóvenes:

  • Bamboleo del tercio posterior
  • Menor actividad que otros cachorros
  • Dificultad para levantarse y sentarse
  • Dolor en la palpación de las caderas

A no ser que se trate de un caso de displasia grave, los síntomas no aparecerán hasta más adelante debido a la progresiva degradación de la articulación.

Sintomatología en perros adultos:

  • Signos de dolor por la atrofia muscular
  • Cojera: al caminar el perro se altera para reducir los movimientos de la articulación y evitar el sufrimiento
  • Alteración de movimientos al correr: el perro balancea la cadera de forma exagerada o incluso corre moviendo las dos patas traseras al mismo tiempo
  • El perro realiza pasos cortos al caminar
  • Actividad general disminuida
  • Dificultad al levantarse y sentarse
  • Dolor en la palpación de las caderas
  • Pérdida de masa muscular en las patas traseras

Razas con predisposición genética a la displasia de cadera

  • Perros de tipo molosoide (mastines, San Bernardo, Presa Canario, etc.)
  • Pastor Alemán
  • Retrievers (Labrador y Golden)
  • Rottweiler
  • Dogos

Diagnóstico

Para diagnosticar una displasia de cadera, hace falta una combinación de dos métodos: las radiografías de cadera en una posición especial y unos métodos de palpación específicos que determinan la laxitud anómala de la articulación de la cadera; ambos requieren sedación ligera.

Tratamiento

Antes de iniciar cualquier tratamiento, el primer paso es visitar el veterinario y que mediante una radiografía, éste valore la gravedad de la displasia. Para tratarla existen dos tratamientos:

Tratamiento quirúrgico

Aunque muchos veterinarios eviten la intervención quirúrgica del animal, hay casos que puede ser una buena opción. En líneas generales, si la displasia de cadera se diagnostica a una edad temprana y la artrosis todavía no está presente, es posible la intervención para intentar corregir la posición de la articulación y mejorar su movilidad. Para aquellos perros que el daño articular ya ha avanzado, lo más recomendable es colocar una prótesis.

Tratamiento conservador

El objetivo con este tratamiento es mantener al perro con el mínimo dolor posible e intentar que la displasia avance de la manera más lenta posible. Este tratamiento se basa en la administración de antiinflamatorios y condroprotectores, además de técnicas de rehabilitación y fisioterapia canina. Estas técnicas ralentizan el proceso degenerativo, controlan el dolor y aumentan el tono muscular del perro.

¿Cómo mejorar la calidad de vida de un perro con displasia?

Rutina de ejercicios adaptada a la displasia de cadera

Fortalecer la parte posterior del cuerpo del animal es importante para que las caderas soporten menos peso. Para ello se realizarán paseos cortos y ejercicio moderado adaptado a las necesidades del animal. Se deberán evitar los saltos, así como subir y bajar escaleras.

Hidroterapia

La hidroterapia es un ejercicio acuático controlado que ayuda a los animales a desarrollar los músculos de las patas traseras sin lesionarse. Hay centros donde el animal podrá caminar sobre una cinta de correr que se encuentra dentro de un tanque de agua caliente. El calor del agua contribuye a que los músculos se relajen.

Otras alternativas a las sesiones de hidroterapia es que el perro pueda nadar el algún río o lago, dónde también se ejercitará sin dañar su cadera.

Arnés elevador

El arnés elevador puede ayudar al animal en momentos determinados, si tiene que subir escaleras (no recomendado para perros con displasia), o si tiene dificultades para caminar.

Los parásitos internos en perros

Los perros son nuestros mejores amigos y convivimos con ellos en nuestro día a día. Son animales juguetones, cariñosos y nos dan todo su amor. Es nuestra responsabilidad cuidarles y proporcionarles todo lo que sea necesario para garantizar su bienestar. Entre estas obligaciones existe la importancia de llevar a cabo correctamente las desparasitaciones – tanto externas como internas – para salvaguardar su salud, y la nuestra.

¿Qué son los parásitos internos?

Previamente en este blog hablamos de los parásitos externos que pueden afectar a los perros, como pueden ser las pulgas, garrapatas o mosquitos, sin embargo, hoy queremos hablar de los parásitos internos.

Se trata de un tipo de parásitos que pueden infestar a los perros y provocarles serios problemas de salud si no son tratados como es debido. La mayoría de estos parásitos afectan al aparato digestivo, pero también están los protozoos que producen leishmaniosis o los gusanos que producen la dirofilarosis, o gusano del corazón.

Los parásitos que afectan al aparato digestivo se suelen localizar en el intestino, donde se alimentan succionando sangre y nutrientes. Pueden provocar lesiones en los tejidos, anemia, una obstrucción intestinal, o en el peor de los casos, la muerte.

Tipos de parásitos internos

Existen varios tipos de parásitos internos en perros, de diferentes formas, longitud e incluso hay algunos que afectan a los perros en una cierta edad, como por ejemplo de cachorros, pero no a los adultos.

Nematodos o gusanos redondos

Los gusanos redondos o lombrices intestinales en perros suelen ser más frecuentes en cachorros. Las más conocidas son los áscaris (toxocara canis y toxascaris leonina) y suelen habitar en el estómago y los intestinos. Este parásito suele crecer bastante resultando ser muy desagradable.

Los cachorros se contagian de este parásito mediante la hembra, en el útero durante el embarazo, o una vez han nacido a través de la ingesta de la leche materna.

Los perros jóvenes pueden infestarse mediante la ingesta de un animal infectado, como puede ser un roedor, por ello no es muy probable que se infesten los perros domésticos que habitan en ciudades. Otra manera es mediante las heces de otro animal infestado, o la ingesta de larvas en ambientes contaminados.

Los perros más expuestos a este tipo de parásito son los que viven en el campo, así que es muy importante estar alerta en el caso de tener un cachorro y vivir fuera de la ciudad.

Anquilostomas o gusanos ganchudos

Este parásito es una larva pequeña de unos 2mm de largo que se engancha al intestino delgado del perro alimentándose de su sangre.

Pueden contagiarse de madre a cachorro, por ingesta de larvas del gusano, pueden también atravesar la piel del perro directamente, o tras la ingesta de un huésped afectado.

Estos gusanos pueden llegar a ser muy peligrosos, especialmente en cachorros pues, aunque sean pequeños, se alimentan de la sangre del animal llegando a provocarles anemia.

Tenias, Cestodos o gusanos planos

Se trata de un gusano que también se aloja en el intestino delgado del perro y parecen pequeños granos de arroz, y pueden mostrarse en solitario o formando una cadena, que puede llegar a los 2m de largo. Aunque se trate de un parásito extremadamente largo que no debe habitar dentro de un perro, muchas veces cuestan mucho de detectar pues no provoca síntomas demasiado evidentes en su salud.

Este parásito no se transmite entre perros, sino mediante un agente externo intermediario como pueden ser las pulgas, pequeños roedores, pescado crudo o despojos de carnicería. Por ello es importante mantener un control tanto de parásitos externos como internos del animal ya que, en este caso, pueden estar vinculados.

Cuando el animal come un hospedador intermediario, desarrolla después la lombriz definitiva. Los huevos son pequeños y se propagan fácilmente con el viento, pueden hallarse en bayas, setas, verduras o el pelaje del perro. La lombriz no suele causar síntomas en el perro infectado y se transmite a través de animales infectados, como son las vísceras crudas, por ello es básico no dar al perro alimento crudo ya que puede someterlo al riesgo de las tenias.

Este tipo de parásitos intestinales también pueden afectarnos a nosotros a través de enfermedades graves como la hidatidosis, por lo que es muy importante mantenerlos controlados.

Giardia y coccidios en perros

Se trata de pequeños parásitos que infectan la mucosa intestinal del perro y pueden provocar diarreas en el animal. Se trata de protozoos flagelados, y puede afectar a perros, humanos y otros animales.

La manera más común de contagiarse en mediante la ingesta de heces de otro animal afectado, o bebiendo agua contaminada.

Los síntomas no siempre suelen ser evidentes, de hecho, hay perros que incluso no llegan a demostrarlos, pero en caso de hacerlo, suelen ser la diarrea, diarrea con sangre, inflamación abdominal o pérdida de peso.

Mientras que la giardia es muy contagiosa y difícil de expulsar del entorno, los coccidios son relativamente fáciles de sanear.

Dirofilaria

Se trata de un gusano que afecta el corazón, más en concreto al ventrículo y a la aurícula derechos, así como la arteria pulmonar. Se transmiten mediante los mosquitos, especialmente aquellos que viven en países tropicales o templados.

¿Cómo saber si un perro está infestado?

Hay muchos tipos de parásitos internos que pueden afectar a los perros, sin embargo, exceptuando algunos casos concretos, suele haber una sintomatología bastante clara que indica la necesidad de acudir a un veterinario para recibir un asesoramiento para el tratamiento más adecuado.

Los síntomas más comunes que encontramos ante un perro infestado con parásitos internos suelen ser:

  1. Diarrea
  2. Heces con sangre
  3. Vómitos
  4. Dolor abdominal e inflamación
  5. Tos o en algunos casos problemas respiratorios
  6. Pérdida de peso
  7. Falta de apetito
  8. Anemia (en los casos de mucha pérdida de sangre)
  9. Obstrucción intestinal: en los casos que los gusanos formen una pelota y no puedan ser expulsados

Tratamiento contra parásitos intestinales

El mejor tratamiento contra cualquier parásito es la prevención. Para ello lo más básico es tener cuidado con lo que ingiere el perro, especialmente si come heces de otros animales o aguas contaminadas. También es importante llevar a cabo desparasitaciones periódicas con el asesoramiento veterinario.

Sin embargo, si estamos ante un caso de infestación de parásitos intestinales, el veterinario deberá comenzar un tratamiento antiparasitario interno.

Para ello existen medicamentos para parásitos intestinales en forma de pastillas o comprimidos. La mayoría de estos medicamentos no necesitan receta, sin embargo siempre es bueno realizar las desparasitaciones ante supervisión veterinaria.

En conclusión…

Existen muchos tipos de parásitos que pueden afectar a tu perro internamente, algunos son más agresivos que otros, e incluso algunos pueden afectar a otros miembros de la familia.

Por ello es básico mantener las desparasitaciones periódicas de tu perro a raya para evitar infestaciones que puedan comprometer la salud del animal o de otros miembros de la familia. En el caso de sospechar que el perro pueda estar infestado, es importante acudir cuanto antes al veterinario antes de que el problema se agrave.

La importancia de la taurina en la dieta de los gatos

Los gatos son animales domésticos con innumerables cualidades: son inteligentes, elegantes y ágiles. Hay quienes los ve como animales distantes o poco apegados, más independientes que los perros. Pero la verdad es que pueden llegar a ser muy cariñosos. Se trata de animales estrictamente carnívoros. Antes de vivir en hogares, su alimentación natural se basaba en la caza de roedores, aves y lagartos. Ocasionalmente pueden ingerir plantas para completar su dieta. La carne es un elemento básico para ellos ya que su fuente de energía principal son las proteínas. Cuando hablamos de carne, nos referimos a las proteínas de origen animal, que tanto puede ser de animales como el pollo o la ternera, así como del pescado, entre otras.

Además de ser una fuente de proteínas, la carne también aporta tres nutrientes esenciales para los gatos: el ácido araquidónico, la vitamina A, y la taurina.

¿Por qué es necesaria la taurina para los gatos?

En este artículo entraremos en detalle de la importancia de la taurina en la dieta de los gatos. Una dieta sin taurina puede suponer graves problemas para la salud del felino.

La taurina es un nutriente vital para los gatos. Los gatos generalmente pueden producir sus propias proteínas, excepto los aminoácidos esenciales, que deben conseguirse a través del alimento. En este caso la taurina, se trata de un aminoácido esencial basado en sulfuro que contribuye al funcionamiento normal del músculo cardiaco, visión y reproducción en gatos. También es necesario para formar las sales biliares que ayudan a la digestión. La taurina se encuentra como aminoácido libre en el corazón y ojos y no forma parte de las proteínas.

Muchos mamíferos son capaces de sintetizar taurina a partir de otros aminoácidos, pero los gatos no lo son, y por lo tanto deben adquirirla a través de la dieta para poder satisfacer sus necesidades.

La taurina es necesaria en muchos procesos vitales, principalmente participa en la formación de las sales biliares que ayudan a la digestión de grasas y absorción de vitaminas solubles. También contribuye a la función cardíaca, el cerebro y el sistema nervioso. También para la función inmunitaria, los ojos, y en el caso de las hembras, tiene que ver con la reproducción y con el crecimiento del feto.

Resumiendo, la taurina ayuda a regular la temperatura corporal del animal, así como ayuda a absorber las grasas importantes de los alimentos contribuyendo al crecimiento muscular. También es importante para el correcto desarrollo del cerebro cuando el gatito está en crecimiento.

¿Qué ocurre si a un gato le falta taurina?

Al no poder sintetizarla de manera independiente, si un gato no toma taurina puede verse comprometida su salud. Principalmente, puede afectar al sistema nervioso central, a la vista mediante la degeneración de la retina, así como provocar enfermedades cardiacas como la miocardiopatía dilatada (MCD). Esto sucede porque se producen cambios en el ojo o en el corazón del gato que hacen que no vea bien, o que no bombee suficiente sangre. El problema es que lo vemos en fases bastante avanzadas y normalmente siendo demasiado tarde.

En gatitos que están en crecimiento es especialmente importante, pues la taurina tiene una afectación directa a su correcto desarrollo, y la falta de ésta puede desacelerar el crecimiento y afectar a su capacidad de reproducción.

¿Hay suficiente taurina en la alimentación de mi gato?

Con que el alimento seco o la lata lleve carne, no necesariamente es suficiente. Durante el proceso de elaboración de las comidas preparadas para gatos, la taurina se pierde, por lo que el fabricante debe añadirse después.

Alimentos de calidad superior que han sido cocinados a temperaturas muy bajas a partir de ingredientes frescos en vez de deshidratados, no deberán estar suplementados de la misma manera que un alimento de calidad pobre, pues además del suplemento serán los ingredientes frescos que aportarán este nutriente esencial.

Todo lo que debes saber sobre la limpieza dental en perros

¿Quién limpia los dientes de su perro? Es un hábito que, a diferencia de los humanos, no está tan instaurado en el mundo de los perros. La limpieza dental canina está reservada a una práctica veterinaria y no tanto un hábito realizado a diario en casa.

Aunque las comparaciones con los humanos no son del todo acertadas, sí que es importante mantener una buena higiene dental en los perros, y sobre todo, hacerlo en casa. En este artículo ampliamos información en este aspecto, la importancia que tiene, así como la manera correcta de hacerlo.

¿Qué es la limpieza dental de perros? – ¿por qué es importante?

La limpieza dental es la eliminación de sarro y placa bacteriana, así como el mantenimiento de los dientes para que luzcan un aspecto limpio y sano. Es importante realizar este mantenimiento ya que así se evitará la propagación del sarro, que puede derivar en problemas más graves.

Riesgos y síntomas de una mala higiene

La problemática de una mala higiene dental canina va escalando por fases. En una primera fase estaría una acumulación de sarro, que si no se trata pude producir una inflamación y retracción de las encías, que en fases más avanzadas podría descalzar el diente y provocar caídas. Todo ello provocando mal aliento y halitosis en el animal.

El sarro, que provoca inflamación de encías puede desencadenar en dolor a la hora de masticar alimentos, por lo que el perro puede evitar ciertos alimentos y a la larga, esto puede tener afectaciones en la nutrición y la salud del animal.

También existe el riesgo que las bacterias de la placa puedan trasladarse a través del torrente circulatorio órganos vitales como el corazón, causando problemas de endocarditis en las válvulas. Las bacterias también pueden acantonarse en huesos, provocando infecciones óseas tanto corticales como medulares, derivando en casos de artritis y mucho dolor al animal.

Para detectar una mala salud bucodental en perros, el síntoma más obvio es el mal aliento. En fases más avanzadas comienza a aparecer el sarro, la gingivitis, periodontitis, y finalmente, la señal de alarma más evidente es la pérdida de piezas dentales.

Sarro – ¿qué es y cómo se forma?

El sarro es la calcificación de la placa dental. Inicialmente, con la acumulación de restos de comida se forma la placa bacteriana o placa dental. Tras acumularse y mezclarse con la saliva y sus minerales, la placa se calcifica convirtiéndose en una costra conocida como sarro. Inicialmente el sarro es de un tono amarillento, y con el tiempo oscurece hasta convertirse en marrón.

¿Qué perros son más propensos al sarro?

Los perros de razas pequeñas y mini son más propensos al sarro, por lo que se deberá prestar más atención al mantenimiento y a la limpieza dental. Cuanto más mayores se hacen la acumulación será mayor.

De hecho, el 85% de los perros de mediana y avanzada edad y raza mini tienen problemas bucodentales.

Otro factor de riesgo son los premios de textura blanda o la alimentación húmeda, pues este tipo de alimento se asienta entre los huecos de los dientes contribuyendo a una aparición más temprana del sarro.

¿Cómo mantener una buena higiene dental?

Para mantener la salud bucodental del perro hay que hacer un mantenimiento en casa.

  • Para ello lo óptimo sería el cepillado de dientes, igual que en los humanos, pero con productos especializados como pastas dentales sin flúor, o cepillos adaptados a su mandíbula o en forma de dedal. Sin embargo, la mayoría de los perros no les gusta o no están acostumbrados, por lo que puede ser una tarea laboriosa e incluso estresante para el animal.

  • En su lugar, existen también colirios para echar en agua de bebida, en la comida o directamente sobre el diente. Esta segunda opción resulta más sencilla pues muchos perros no se dejan manipular la boca con un cepillo de dientes.

  • A modo complementario existen sticks y premios saludables que pueden contribuir al mantenimiento dental de los perros. Por ejemplo, en Gosbi tenemos los Gosbits dental o los Gosbits Objective dental en diferentes formatos que se adaptan al tamaño del perro y contribuyen a su salud bucodental.

  • Además de los snacks otra opción también son los juguetes masticatorios para perros, que fomentan que el perro los mastique, contribuyendo a la eliminación de la placa gracias a la saliva que producen. Son una opción muy divertida para el animal que pueden usarse a diario.

¿Cómo se hace una limpieza en la clínica y cada cuanto debe hacerse?

A veces un buen mantenimiento en casa no es suficiente para garantizar la limpieza total dental de un perro, por lo que, ante una necesidad, hace falta hacer la limpieza en la consulta del veterinario. La principal señal de alerta que nos indique que es necesario acudir al veterinario para una limpieza dental es cuando empiece a aparecer el sarro, así se evitará que desencadene en consecuencias peores para el perro.

Para ello, es necesario recurrir a la sedación del perro, que se hará a través de la anestesia. Para la eliminación del sarro y la placa adherida a la superficie dental, se realiza mediante un equipo de ultrasonidos que garantiza la integridad de las piezas dentales a la vez que elimina en profundidad cualquier resto de suciedad a través del agua a presión.

Tras la eliminación de la suciedad se procede al pulido de las piezas mediante un cepillo especial a alta velocidad que elimina la placa bacteriana y devuelve la salud dental a la boca del perro.

En conclusión…

La limpieza dental en perros es muy importante si queremos evitar futuras enfermedades en el perro como la gingivitis, periodontitis, o enfermedades sistémicas, así como evitar la caída de piezas dentales. Para una correcta higiene dental canina es importante hacer un buen mantenimiento en casa, con materiales especiales para ello, o sino con snacks, juguetes masticatorios o colirios. Si esto no es suficiente será necesaria una limpieza en la clínica veterinaria de manera profesional.

Los parásitos externos que pueden afectar a los perros

Los parásitos externos son pequeños huéspedes que se alojan en las distintas capas de la piel de los perros. Además de ser molestos para el animal, pueden provocar lesiones de distinta gravedad, tanto por una reacción alérgica por parte del perro, como por la transmisión de enfermedades de las que son potenciales portadores, como por ejemplo la leishmaniosis o el gusano del corazón. Normalmente hay mayor presencia de estos organismos en primavera y verano, pues se dan las condiciones idóneas para su proliferación. En fases tempranas, generalmente causan picor y molestias, pero si esto se agrava, pueden conllevar problemas más serios que pueden comprometer la salud del animal.

Los principales parásitos externos que afectan a los perros son los ácaros, pulgas, garrapatas, mosquitos y flebótomos.

Pulgas

Son insectos muy pequeños con el cuerpo aplanado de color marrón o negro, que se mueven rápidamente por el cuerpo del animal, por lo que generalmente se detectan por la suciedad que dejan en el pelaje, fruto de sus excrementos. Sin embargo, cuando el perro es de color oscuro su detección resulta más complicada. El clima cálido y húmedo favorece el desarrollo de las pulgas que pueden llegar a ser un problema estacional o permanente según el clima.

Las pulgas pueden provocar irritaciones y sensación de picor y malestar, lo que supone que el perro se esté rascando continuamente, desencadenando infecciones cutáneas. Los animales más jóvenes o de tamaño pequeño que sufren infestación de pulgas pueden padecer anemia. Una infestación puede suceder relativamente rápido, pues cada pulga puede poner entre 300 y 400 huevos.

Pueden transmitir enfermedades infecciosas y parasitarias a mascotas y en raras ocasiones a personas. Los daños más habituales son picor e irritabilidad en el animal, y si éste es alérgico producen DAPP (Dermatitis Alérgica por Picadura de Pulga), dando lugar a la inflamación en la piel, mucho picor y caída del pelo.

Garrapatas

Las garrapatas, a diferencia de las pulgas que se desplazan por la piel, se incrustan en ella para alimentarse de la sangre del animal. Su mayor gravedad es que son portadoras de muchas enfermedades, de las cuales algunas pueden ser muy graves. Las más habituales son la enfermedad de Lyme o la piroplaxmosis o babesia, enfermedad que si no se trata a tiempo puede ser mortal ya que los parásitos atacan los glóbulos rojos de la sangre, pudiendo llegar a afectar los órganos vitales.

Normalmente aparecen y proliferan con la llegada del calor y la humedad, condiciones óptimas para su desarrollo. Les gustan las orejas y el cuello del perro, aunque pueden encontrarse en cualquier lugar, y ubicarlas es relativamente fácil al tacto. Cuando localicemos la garrapata hay que extraerlas correctamente, pues de no ser así, puede quedar parte del insecto dentro de la piel del animal, provocando infecciones. Para sacarlas hay pinzas especiales, o si no se puede acudir al veterinario.

Ácaros

Los ácaros son parásitos microscópicos que se establecen sobre la piel del perro y pueden provocar enfermedades como la sarna. Existen tres tipos de ácaro que afectan a los perros, uno de ellos presente en las orejas, y los otros dos en la piel, produciendo los dos tipos de sarna canina: la sarcóptica y la demodécica.

Este parásito conlleva irritación en la piel, pérdida de pelo y costras. Si la enfermedad no se trata puede causar trastornos internos más graves.

El ácaro de la sarna sarcóptica, produce la sarna y consecuentemente que el perro de rasque de manera muy exagerada. Los ácaros de la sarna demodécica no son tan contagiosos como los primeros, pero cuando la población de estos organismos aumenta, produce la enfermedad de la sarna demodécica, que puede ser localizada o generalizada. Cuando ésta es localizada puede aliviarse de manera relativamente fácil, sin embargo, si es generalizada es un problema mayor que puede acabar con la muerte del animal. Los primeros síntomas son la pérdida localizada de pelo, y con el tiempo esto puede derivar en complicaciones colaterales como la infección bacteriana de la piel o pioderma, dando pie a la inflamación de ganglios, supuración y mal olor.

También hay los ácaros de las orejas, más similares al ácaro de la sarna sarcóptica, y tal y como indica el nombre, están localizados en las orejas del animal. La presencia de estos organismos conlleva a un picor intenso, que el perro intentará aliviar con rascadas que pueden acabar en lesiones.

Flebótomos y mosquitos

Los mosquitos son otro de los parásitos externos que pueden afectar a los perros. Agujerean la piel del animal para poder alimentarse de su sangre, y pueden transmitir enfermedades a los perros, algunas de ellas tan graves como el gusano del corazón. Los flebótomos son mucho más pequeños que los mosquitos, pero se alimentan de la misma manera, y éstos son transmisores de la leishmaniosis.

¿Cómo evitarlos?

Tratamiento de parásitos externos

Como cualquier tratamiento siempre debe ser bajo supervisión veterinaria. Existen muchos productos en el mercado tanto para evitar la presencia y colonización de parásitos externos, así como muchos tratamientos de diferentes formatos y duración.

Una correcta higiene del animal, así como de su entorno también será un factor determinante a la hora de prevenir la aparición y proliferación de estos insectos. Esto incluye sus juguetes, su cama y los sitios donde suele acostarse. En general, se recomienda una limpieza en profundidad de toda la casa para así asegurarnos que eliminamos tanto los parásitos como sus formas larvarias, que pueden estar en los rincones más insospechados.

Para evitar los parásitos externos, existen diferentes métodos preventivos, que bajo recomendación veterinaria pueden ser determinantes para evitar plagas en los animales. Son de diferentes formatos y duración, y algunos son más efectivos que otros.

Espráis repelentes para perros

Los espráis antiparasitarios se aplican sobre el cuerpo del perro, camuflando su olor y actuando como repelente frente a parásitos externos y reduciendo la probabilidad de picadura. Los espráis antiparasitarios deben usarse como complemento a otros métodos más efectivos.

Collares antiparasitarios para perros

Los collares antiparasitarios para perros se colocan en el cuello del animal, y liberan sustancias antiparasitarias que actúan como repelente de ácaros e insectos que se alimentan de la sangre. Tienen efecto de varios meses y su eficacia depende de la marca, por eso se recomienda siempre consultar al veterinario y dejarse aconsejar para saber cual es el más indicado según cada animal.

Pastillas antiparasitarias para perros

Las pastillas antiparasitarias son un método bastante invasivo ya que contienen unas sustancias que, tras ser ingeridas, se distribuyen por el cuerpo del animal hasta llegar a la piel. Estas sustancias son tóxicas para los parásitos que se alimentan de la sangre del animal, por lo que una vez pican al animal, no tardan en morir. El problema de las pastillas es que no evitan la picadura, y solo reduce la posibilidad de la transmisión de enfermedades, por lo que se recomienda combinarlas siempre con otros métodos como el collar y las pipetas.

Pipetas antiparasitarias para perros

Las pipetas antiparasitarias son cápsulas con líquido repelente de parásitos externos que se aplica directamente en el dorso del perro ya que es el único lugar al que no puede acceder con la lengua. El líquido se absorbe y actúa como repelente durante un periodo de tiempo determinado, que suele ser de un mínimo de un mes.

Gatos: Todo lo que debes saber sobre alimentación seca y húmeda

Una buena alimentación es la base para una buena salud. No decimos nada que no se sepa, pero es importante tenerlo muy claro cuando alimentamos a los que más queremos. Los gatos son animales que tienen unas necesidades nutricionales específicas, y ciertas características evolutivas que hay que tener en cuenta a la hora de alimentarlos.

En este artículo os traemos las claves para una buena alimentación felina, así como las recomendaciones y pautas a seguir para combinar alimento húmedo y seco de una manera correcta.

Necesidades nutricionales del gato

Los gatos son animales estrictamente carnívoros, ya que necesitan nutrientes y aminoácidos que se encuentran exclusivamente en la carne. Anteriormente, estos animales eran depredadores que obtenían alimento con altos niveles de proteína, pocas grasas y los niveles mínimos de carbohidratos. Hoy en día las necesidades siguen siendo las mismas, por lo que su dieta debe adaptarse al máximo a estas proporciones. Además, la dieta de los gatos también requiere de otros nutrientes como vitaminas, minerales, ácidos grasos y otros aminoácidos. No debemos olvidar que la taurina es un aminoácido esencial para los gatos, y debe estar presente en su alimentación.

Tipos de comida

Actualmente existe una gran variedad de opciones comerciales para alimentar a un gato. En este artículo nos centraremos en el alimento seco y alimento húmedo, que se diferencian en la cantidad de humedad, niveles de proteína, densidad calórica, palatabilidad y digestibilidad. Ambas opciones son buenas, y las dos presentan ventajas e inconvenientes respecto la otra. Pueden tomarse por separado, pero también se pueden combinar para buscar una opción más completa para el animal.

Alimento Seco

El alimento seco contiene entre el seis y el diez porciento de agua. Hay muchos tipos de
alimento seco para gatos en el mercado, pero para asegurar una buena calidad debemos fijarnos en los ingredientes que contiene y buscar las opciones más naturales. Muchas opciones incluyen ingredientes como apetentes, colorantes o conservantes artificiales que lo hacen apetecible, pero pueden perjudicar la salud del gato a largo plazo. Para una buena alimentación es importante evitar los subproductos, ya sean animales o vegetales, y los aditivos artificiales.

Al igual que los ingredientes, también es importante fijarnos en que la formulación sea adecuada para respetar las proporciones que necesitará el animal. Las fuentes de proteína serán clave, siendo importante que como primer ingrediente haya carne de calidad.

La alimentación seca aporta ventajas sobre otras opciones, ya que se trata de alimentos completos de fácil almacenaje que se puede conservar durante más tiempo. Sin embargo, esta opción puede ser menos apetecible para el gato y menos digestible. Almacenar comida seca durante mucho tiempo puede reducir la actividad y la potencia de muchas vitaminas, e incrementar las posibilidades de que las grasas se pongan rancias, por lo que es muy recomendable almacenar bien el alimento.

En Gosbi existen diferentes opciones de alimento seco, completo, natural, sano y equilibrado, como la gama original, que puede encontrarse aquí, o gamas sin cereales, como Grain Free Cat, disponible aquí.

Alimento húmedo

El alimento húmedo para gatos contiene niveles de humedad de un mínimo del 75%, convirtiéndolo en una buena fuente de hidratación para el gato. La comida húmeda generalmente es más apetecible que las otras opciones, lo que puede ser de gran ayuda para gatos con los paladares más finos. Las fuentes de proteína de este tipo de comida son de más calidad, y han sido menos procesadas.

Cuando no están abiertas las latas de alimento húmedo tienen la esperanza de vida más larga, sin embargo, una vez abiertas deben conservarse en la nevera durante un periodo no superior a 3 días.

En Gosbi tenemos la gama Fresko cat, con una variedad de sabores para que los gatos nunca se cansen y no dejen de probar cosas nuevas. Además, las fuentes de proteína son diferentes y de la más alta calidad. Aquí puedes encontrar Fresko Cat.

Las claves para una buena alimentación

A la hora de alimentar a un gato con una comida comercial, un aspecto que hay que valorar es que conste como un alimento completo, ya que esto va a aportar un correcto balance de nutrientes y de calorías.

Durante el ciclo vital del gato las necesidades nutricionales van a ir evolucionando. Podemos clasificar las distintas etapas como cachorro, adulto y senior, y encontrar un alimento que se ajuste al momento vital en el que se encuentra el gato.

Hay que tener en cuenta que los gatos necesitan tener siempre a disposición agua limpia y fresca, y si es corriente mejor, ya que son animales que les cuesta beber agua, y esto puede conllevar a problemas renales.

¿Por qué necesitan alimentación húmeda?

Los gatos beben en general poca agua. Esto se debe a que sus ancestros obtenían la hidratación necesaria gracias a las presas que cazaban, y eso les permitía poder sobrevivir sin tener la necesidad de beber tanto. Ahora, sin embargo, esto ha cambiado pues los gatos domésticos no cazan como lo hacían antes, por lo que es importante mantener una buena hidratación para evitar problemas urinarios.

Dos de cada tres gatos se alimentan a partir de la combinación de alimento seco y húmedo, y un 60% de los gatos comen comida húmeda a diario. La alimentación húmeda ayuda a promover una buena salud para el animal, debido a la hidratación que proporciona el alto nivel de humedad que tiene.

Además, la alimentación húmeda también puede contribuir al mantenimiento de un peso del gato, pues la cantidad de comida incrementa respecto a la seca, manteniendo las mismas calorías. Esto se debe a que el agua – que no tiene calorías – aporta más volumen a la ración, que acaba siendo mayor.

¿Cómo hacer una correcta combinación?

Una combinación entre alimento seco y húmedo puede ser una buena opción para alimentar a un gato de manera cómoda y a la vez asegurando una buena hidratación. La cantidad diaria para administrar va a depender y será diferente para cada gato, según su etapa vital, así como su peso y su actividad diaria. Mantener el peso del animal es importante para evitar que esté desnutrido, así como con sobrepeso.

A los gatos les gusta comer muchas veces en pequeñas cantidades, por lo que la comida húmeda deberá ser reemplazada al menos dos veces al día, mientras que el alimento seco con una vez será suficiente.

Combinando Fresko cat con alimento seco Gosbi garantizará que el gato esté alimentado de manera completa, sana y natural. Para saberlo, aquí hay una tabla para ayudar a encontrar la combinación perfecta para el gato según su peso, edad y características físicas, así como su actividad diaria para poder vivir una vida más sana y feliz, basada en una buena alimentación.

Como saber si un alimento es bueno para mi perro

Los perros son animales cuya dieta, evolutivamente, se ha compuesto de una alta cantidad de proteínas. Descendientes del lobo, están adaptados para alimentarse principalmente de fuentes de proteína animal, provenientes de la caza de animales en la naturaleza.

Si bien esto es cierto, cabe hacer algunas apreciaciones.

Por una parte, que se alimentaran principalmente de animales no quiere decir que los perros estén preparados para basar su alimentación únicamente en carne. De hecho, cuando un lobo caza en la naturaleza, lo primero que ingiere de su presa son las vísceras, esos órganos internos entre los cuales está el estómago, que contiene todo lo que esa presa haya comido. Es decir, si un lobo caza un conejo, lo primero que se va a comer son todas las plantas que el conejo estaba digiriendo en su estómago.

Por otra parte, no se puede obviar que estos animales han cambiado a lo largo del tiempo, y con ellos lo ha hecho su forma de alimentarse.

Los perros han tenido una evolución biológica separada a la del lobo durante más de 15.000 años, fruto de su vida doméstica con las personas, en la que se han adaptado a otras formas de alimentación.

Muchas cosas han cambiado. Ahora lo único que tienen que hacer la mayoría de los perros es llegar hasta su comedero y comer algo de pienso. La dieta influye enormemente en la esperanza de vida de los perros modernos. De cara a elegir un alimento que se adapte a las necesidades actuales de los perros domésticos, no hay que olvidar de donde vienen, pero hay que tener otros factores en consideración.

Ingredientes

Una alimentación natural es más sana, sabrosa y segura. Los listados de ingredientes son el mejor indicador para saber qué están comiendo realmente.

Las dietas que no son naturales incluyen ingredientes como apetentes, colorantes o conservantes artificiales que hacen que el alimento parezca atractivo a la vista y que tenga un sabor apetecible, pero que sin embargo perjudican su salud a largo plazo. Darle a tu perro un alimento altamente procesado y con este tipo de aditivos sería como llevarlo a comer cada día a un restaurante de comida rápida, en lugar de darle comida casera.

Para una buena alimentación canina conviene evitar los subproductos, ya sean animales o vegetales, y los aditivos artificiales.

Formulación

Para una nutrición adecuada, todos los nutrientes: carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas, minerales y agua deben ser ingeridos en la cantidad correcta. Esto es esencial para el desarrollo y funcionamiento normal de los órganos, una función reproductiva adecuada, la reparación de los tejidos y para combatir enfermedades.

Fuentes de proteína

A pesar de su adaptación a la vida doméstica, no hay que olvidar los orígenes de los perros. Sus cuerpos están adaptados para comer un alto porcentaje de carne, por lo que una buena alimentación tendrá carne o pescado como primer ingrediente. También debemos asegurarnos de que la principal fuente de proteína en el alimento es de origen animal, ya que los concentrados de proteína vegetal tienen un valor biológico inferior a la proteína animal, y el cuerpo de los perros no los sintetiza de la misma forma.

Como ya se ha mencionado, los perros no solo toleran, sino que necesitan otros tipos de nutrientes además de las proteínas para que su alimentación sea completa. Darles solo carne o pescado les provocaría deficiencias nutricionales a largo plazo.

Formas de cocinar

Aunque lo más parecido a lo que los perros comerían en la naturaleza sea la carne cruda, no hay que dejar a un lado la seguridad. La ingesta de carne sin cocinar, incluso si esta ha sido previamente congelada, comporta riesgos para la salud de los perros como la contaminación por bacterias, además de la transmisión de parásitos zoonóticos que solo son destruidos mediante la cocción correcta. Por lo tanto, no es recomendable darles carne o pescado crudos.

Una buena alternativa son los alimentos cocinados al vapor o a baja temperatura, pues esta forma de cocinarlos elimina por completo los riesgos para la salud de la carne cruda, manteniendo al máximo las propiedades nutricionales de los alimentos. Consumir directamente los minerales, vitaminas y antioxidantes de los alimentos mejora el sistema inmunitario de los perros.

La hidratación es muy importante. Cuando se cocina al vapor se puede mantener parte del agua de los ingredientes, lo que contribuye a una mejor hidratación del perro, ya que sus riñones e hígado no tienen que soportar la misma presión que cuando se come alimento seco o croquetas. Si tu perro come croquetas, esto no es motivo de alarma, siempre que tenga a su disposición un cuenco con agua limpia y fresca en todo momento.

Alimentación del microbiota intestinal

Los intestinos juegan un papel crucial en la salud de los perros. El tracto intestinal contiene una comunidad compleja de microbios, un ecosistema que influye en funciones como la absorción de los nutrientes que provienen de los alimentos.

Los desequilibrios en la microbiota pueden dar lugar a numerosos problemas de salud como diarrea, sobrepeso o alergias.

La composición nutricional y la calidad del alimento que le das a tu perro influyen de forma directa en su microbiota. Una buena comida, además de incluir una fuente adecuada de todos los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios, estará enriquecida con prebióticos. Estos contribuirán a que la microbiota se mantenga en perfectas condiciones. Numerosos informes han demostrado que los prebióticos y probióticos mejoran el sistema inmune de los perros, pudiendo llegar a protegerlos de contraer enfermedades infecciosas.

Aporte de aminoácidos

Los aminoácidos son vitales para los perros, siendo algunos de ellos esenciales, es decir, el organismo no los puede producir por si solo y han de ser incluidos en la dieta.

Lo más importante de todo esto es que la comida que elijas para tu perro aporte la cantidad adecuada de aminoácidos esenciales, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos son aportados por proteínas de origen animal.

En el caso de los perros, los antioxidantes que tienen que ser aportados por la dieta son: Arginina, Histidina, Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Fenilalanina, Triptófano, Treonina y Valina.

En definitiva, una dieta ideal aportará una alta cantidad de proteína altamente digestible, que estará procesada lo mínimo posible, lo necesario para evitar la posible contaminación bacteriana de la carne cruda. Estará compuesta de alimentos naturales, de buena calidad, cuyos nutrientes se pueden aprovechar mejor, y estará enriquecida con prebióticos y probióticos que ayudarán a mejorar sus digestiones, reduciendo gases y olores. Al eliminar los aditivos químicos y el procesamiento, se reducirán los problemas de salud. Tendrá un balance de nutrientes adecuado para los animales, aportando cada uno en la proporción necesaria, así como los aminoácidos esenciales para el perro.

Todo esto redundará en un perro más feliz, más sano, que vivirá mejor y durante más tiempo.

El sentido más desarrollado del perro: su olfato

Todos los animales tienen un sentido más desarrollado que los otros. En el caso de los humanos, dependemos principalmente de la vista para nuestro día a día. Sin embargo, en el caso de los perros es distinto. Como seres humanos nos resulta imposible entender su olfato, ya que no podemos entender el mundo a través de este sentido como lo hacen ellos. Su mundo sensorial es impresionantemente distinto al nuestro, ya que son animales capaces de procesar muchísima información a través de mensajes químicos.

Es el sentido que más desarrollado tienen, y esto se debe a los 300 millones de receptores olfativos de los que disponen. Nosotros, en cambio tenemos 6 millones, así como un tejido nasal 30 veces más pequeño que el suyo.

¿Pero qué significa que su sentido principal sea el olfato?

Aunque nos cueste imaginar, un perro concentra gran parte de la energía de su cerebro en procesar e interpretar los olores. Esto hace que se puedan orientar gracias a todo lo que huelen, al igual que detectar qué momento del día es, según la concentración de partículas en el aire.

Para que nos hagamos una idea, un perro puede oler 10.000 veces mejor que nosotros, o más.

Aunque sus narices no hablen literalmente, si que se comunican. Con una simple esnifada, una nariz canina puede interpretar una historia entera, sin palabras de por medio, utilizando aminos y ácidos emitidos por perros como base de la comunicación química.

Los aromas químicos comunican lo que a un perro le gusta comer, sirven para identificar el género y el humor en el que se encuentra el otro perro. Pueden obtener información general del otro, pero para obtener información más detallada, deberán acercarse de manera más personal, por ello los perros se huelen la región anal, ya que en ella se encuentran unas glándulas perianales cargadas de feromonas con un olor único y característico de cada animal.

La fisiología y comportamiento del olfato canino

La nariz del perro ocupa un espacio prominente en su cabeza, y tiene varias funciones principales: respirar, detectar olores específicos, capturar pequeñas partículas que pueden ser peligrosas para su salud, calendar y humedecer el aire respirado, etc. Con un diseño único, la nariz de los perros les permite inhalar y exhalar a la vez, y, de hecho, inhalan constantemente, en concreto unas 10 veces por segundo, lo que les permite tener un flujo de aire constante.

Tienen orificios delanteros por los cuales inhalan, mientras que los laterales son para exhalar. Los orificios delanteros son independientes el uno del otro, lo que permite al perro determinar la profundidad del olor, e interpretar la distancia a la que se encuentra el rastro. Algo así como tener un olfato 3D.

Los perros tienen narices húmedas, para ellos esta humedad es muy importante ya que de esta manera pueden capturar mejor las partículas aromáticas. Teniendo en cuenta que el olfato es su principal sentido, debemos asegurarnos de que nuestro perro está suficientemente hidratado para garantizar la humedad de su trufa.

Un órgano singular: el órgano vomeronasal u órgano de Jacobssen

Entre las muchas diferencias que encontramos entre el sentido del olfato de los perros y el nuestro, está el órgano de Jacobssen o vomeronasal. Este órgano encargado de detectar las feromonas está situado en la punta del paladar.

A veces te has dado cuenta de que tu perro se detiene a lamer orina y acto seguido empieza a mover la mandíbula como si temblara. Lo que está sucediendo es que con la lengua está desplazando el líquido hacia la apertura de este órgano, situado justo detrás de los incisivos superiores centrales. A través de este órgano nuestro perro puede adquirir más información a nivel hormonal del otro animal.

Este órgano sirve como un sistema olfativo secundario diseñado específicamente para la comunicación química. Los nervios del órgano de Jacobssen llevan directamente al cerebro y son distintos de los otros nervios de la nariz, en el sentido de que no responden a olores ordinarios. De hecho, responden a esencias que no tienen apenas olor, así que, en otras palabras, este órgano es capaz de detectar los olores “indetectables”. Esto es especialmente útil para las funciones reproductoras y con otros animales del género opuesto.

¿Todos los perros tienen la misma capacidad?

Además de una predisposición genética, hay razas con más capacidad que otras a la hora de interpretar y reconocer olores. También hay perros con atributos conductuales que les hace más propensos a tener un mejor olfato, como, por ejemplo, la motivación, las ganas de aprender, su capacidad de aprendizaje o la capacidad de trabajar con personas.

La edad también juega un papel importante, ya que con los años un perro puede perder capacidad olfativa. Sin embargo, comparados con los perros más jóvenes, los más mayores tienen mucha más memoria a largo plazo de olores que les permite gestionar una información olfativa más compleja.

En cuanto al sexo, se ha comprobado que las células olfativas de las hembras están más activas que las de los machos.

¿Qué capacidades les aporta su olfato?

Gracias al desarrollo y características de su olfato, los perros pueden captar no solo información presente, sino también información pasada sobre el entorno, como, por ejemplo, quien ha pasado por aquel lugar, y hace cuánto.

Esta red compleja de mezclas de olores crea una imagen tridimensional del mundo que rodea al perro a través del tiempo, teniendo un papel fundamental en mantener actividades básicas como encontrar comida, reconocer amenazas o encontrar a una pareja reproductiva.

Cuando un perro es nuevo en un territorio, puede oler un árbol y determinar que otros perros viven en el vecindario. Pueden oler los pantalones de un invitado y tener una buena impresión de donde vive esta persona, y si tiene otras mascotas en casa.
Tu perro no necesita verte para poder identificarte. Los humanos tenemos una esencia innata única que nos diferencia entre otros seres humanos, así que cuando estás cerca de casa, tu perro seguramente lo sabrá antes que nadie.

Sin embargo, también son capaces de detectar miedo o ansiedad a través del olfato. Cuando estamos estresados o asustados, segregamos hormonas concretas como la adrenalina, la cual puede ser detectada por los perros, aunque nosotros no la olamos. También cuando tenemos ansiedad se incrementa el ritmo cardiaco y la presión arterial que lleva químicos a la superficie de la piel donde los perros pueden olerlos con mayor facilidad, así que si estas mal, aunque aparentemente nadie lo note, seguramente tu mejor amigo sí que lo hará.

Un potencial para explotar

Los humanos hemos aprovechado las capacidades de nuestros mejores amigos en la detección de drogas, explosivos e incluso diferentes enfermedades como cáncer, diabetes o enfermedades infecciosas. Sin embargo, los humanos no conocemos todavía el potencial del olfato canino hasta que no tengamos un entendimiento total de éste, que nos permita ajustar las técnicas de cooperación humano-perro para obtener los mejores resultados. Por lo tanto, el uso de las capacidades del olfato de los perros aún está en la percepción y aprendizajes humanos, en vez del sistema olfativo del perro.

Vamos a hacer un repaso sobre las aplicaciones del olfato de los perros en actividades humanas:

Detección de sustancias ilegales y peligrosas

La principal función de los perros de trabajo de rastreo va relacionada con la detección de sustancias ilegales y peligrosas. Los perros entrenados para esta materia pueden encontrar desde explosivos hasta drogas ilegales como la cocaína, heroína, metanfetaminas y marihuana.

Se considera que entrenar perros es un método muy fiable, versátil y económico ya que son más efectivos que los instrumentos especializados, pudiendo discriminar y localizar esencias objetivo y a la vez ignorar todas las demás esencias que puedan interferir.

Detección de esencias biológicas

Los perros también son capaces de detectar las esencias biológicas de las personas, o lo que es lo mismo, tienen la capacidad de identificar a una persona específica entre otras personas, incluso cuando el olor está mezclado con esencias más potentes.

A modo de ejemplo, un perro puede identificar el paso de un olor humano entre medio del centro de una ciudad muy concurrida tras 48h desde su paso, con una precisión del 77.5%.

Detección de otros seres vivos

Al igual que pueden detectar personas, también tienen la capacidad de detectar otros seres vivos, que puede ser de gran ayuda a la hora de identificar fauna invasora, o para el seguimiento de especies en peligro de extinción.

Dentro del ámbito de la agricultura, los perros son capaces de identificar partículas tóxicas en los cultivos en fases muy iniciales de desarrollo, lo que puede ser de gran ayuda para evitar pérdidas más adelante.

Reconocimiento del estado fisiológico por el olfato

Detección de la fase del ciclo reproductivo

Los perros pueden identificar mejor que una prueba de laboratorio en qué fase exacta se encuentra la hembra en su ciclo reproductivo gracias al olor de las feromonas desprendido.

Reconocimiento del estado emocional

También son capaces de interpretar señales químicas que desprenden otros animales, incluidos lo humanos e identificar las emociones a través del olfato. Esto se debe a que, según nuestras emociones, desprendemos una serie de composiciones químicas que pueden ser percibidas por el perro.

Detección de enfermedades en humanos y animales

También se ha comprobado que los perros entrenados pueden detectar variaciones en la orina causadas por enfermedades y ciertos patógenos. Desde la previsión de episodios hipoglucémicos en personas diabéticas, a identificar personas infectadas con malaria a través del olor de la piel, así como la detección de cáncer a través del aire exhalado, orina, heces y muestras de tejido.

Conclusiones

En general, las habilidades olfativas innatas de los perros les convierten en detectores más sensibles que los mejores instrumentos analíticos hechos por los humanos. Sin embargo, hay una serie de aspectos que perjudican la credibilidad de las capacidades olfativas caninas, y hacen que estén constantemente en duda, y por lo tanto, su uso no es tan común como podríamos esperar.

El principal problema de una evaluación objetiva en detectores caninos es que son seres vivos y están en constante cambio, dependiendo tanto de factores internos como de factores externos. Así pues, son animales con un increíble potencial que pueden ayudarnos significativamente, pero en según qué tareas siempre es mejor contrastar con otras pruebas para estar más seguros.

Teniendo en cuenta la diferencia sensorial que tenemos con nuestros perros, entender que tienen una percepción totalmente distinta a la nuestra puede servir de gran ayuda a la hora de comunicarnos con ellos e intentar entenderles. Tenemos que ser conscientes que hay muchas cosas que no son capaces de ver con la vista, aunque sí lo detecten a través del olfato.

Todavía nos queda muchísimo para llegar a estar cerca de comprender lo que supone su sentido del olfato, pero con información y aprendizaje, podemos acercarnos un poco más a la idea.

¿Cuánto viven los perros en años humanos?

La regla más famosa para calcular la edad de un perro en años humanos es multiplicar su edad por 7, pero, ¿De dónde viene esta regla? ¿Es cierta?

Hay evidencias de que el ser humano ha intentado calcular la edad de sus perros desde el siglo XIII. Una inscripción en el Cosmati Pavement de Westminster Abbey, del año 1268, señala que un año humano es equivalente a 9 años de perro. Más tarde, en los años 50, fue cuando se popularizó la regla de los “7 años”. Se trata de una regla lógica, ya que en aquel entonces la esperanza de vida de un ser humano rondaba los 70 años, y la de un perro los 10 años

Lo cierto es que el número de años humanos que tiene un perro depende de varios factores, como la raza o el tamaño del perro (los perros de tamaño pequeño, normalmente, viven más años que los grandes), y no son 7 años humanos por cada año de perro.

Existen 5 etapas en la vida de un perro

-Cachorro: entre 6 y 7 meses. Es una fase de la vida en que los perros experimentan muchos cambios físicos y mentales, por lo que es importante darles una alimentación adecuada a su edad, socializarlos y educarlos.
También puedes ver ¿Cuándo pasa mi cachorro a ser un perro adulto?

-Junior: entre 7 meses y un año y medio. En esta fase los perros han alcanzado la madurez sexual pero continúan creciendo físicamente.

-Adulto: desde el año y medio hasta los ¾ de su esperanza de vida. En esta fase los perros han terminado de crecer físicamente, y son socialmente maduros.

-Senior: el último ¼ de la esperanza de vida del perro. Es un momento en el que los perros duermen más, comen menos y les cuesta más realizar actividad física.

-Geriátrico: más allá de su esperanza de vida estimada. En esta fase es muy importante el seguimiento veterinario frecuente ya que su salud física se encuentra en decadencia.

En 1953, el científico A. Lebeau realizó un estudio sobre la edad de los perros en años humanos, desmintiendo la conocida regla de los “siete años”.
Si esta regla fuera cierta, eso implicaría que los humanos tendríamos capacidad para reproducirnos a los 7 años, y un gran porcentaje de nosotros llegaría a los 150 años.

Una de las cosas que descubrió es que los perros no maduran de forma lineal, sino que ganan edad más rápido cuando son jóvenes, y más lento de mayores.

Lebeau llegó a la conclusión de que, en general, un perro de 1 año de edad tiene el equivalente a 15 años humanos; un perro de 2 años, tiene el equivalente a 24 años humanos; y, a partir de entonces, cada año de perro equivale a 4 años humanos.

Estudios posteriores matizaron estas conclusiones, señalando que estos datos varían mucho dependiendo de la raza, tamaño y peso del perro. En general, los perros de razas y tamaños más grandes alcanzan la madurez más tarde y la vejez antes que los perros pequeños.

Signos de la edad en perros

Muchas veces, cuando adoptamos un perro, no conocemos su edad con exactitud. Los veterinarios pueden hacer estimaciones de la edad de un perro basándose en distintos factores:

-Los dientes: la mayoría de perros tienen todos los dientes de adulto al alcanzar los 4 meses de edad. Normalmente, se comienza a ver acumulación de sarro entre los 3 y los 5 años, y se puede hacer una estimación de la edad por el desgaste de los dientes.

-Los ojos: es común en los perros mayores que los ojos se empiecen a nublar.

-El pelo: conforme se hacen mayores, es normal que aparezca pelo grisáceo en distintas partes del cuerpo.

Consejos para que tu perro viva más tiempo

Aunque no podemos evitar que los perros tengan una vida más corta que la nuestra, sí podemos ayudarles a vivir una vida larga, plena y feliz siguiendo unas pautas muy simples:

-Dándoles una dieta saludable
Una dieta natural, que contenga todos los nutrientes necesarios para tu mejor amigo, le ayudará a llegar en un buen estado a la vejez. ¿Cómo saber si la dieta de tu perro es la adecuada?

-Llevándolos a realizar ejercicio físico con frecuencia
Realizar actividad física ayuda a controlar el peso, mantener la salud cardiovascular y un sistema inmune fuerte.

-Manteniendo la vacunación al día
Las vacunas mantendrán a tu perro alejado de enfermedades que pueden afectar a su salud.

-Realizando revisiones veterinarias periódicas
Visitar al veterinario o veterinaria con frecuencia ayudará a detectar problemas de salud de forma temprana y, en algunos casos, a prevenir que sucedan. ¿Cada cuánto debería llevar a mi perro al veterinario?

En definitiva…

La edad de un perro en años humanos no equivale a 7 años de humano por cada año de perro, sino que depende de muchos factores como la raza o el tamaño, y es difícil determinar una ratio exacta dada la diferencia entre especies.

A todos los que tenemos perros en casa nos gustaría saber su edad para poder entender en qué momento evolutivo se encuentran y así adaptarnos a sus necesidades. Por suerte, tenemos la figura del veterinario, en la que nos podemos apoyar para entender las necesidades de nuestro mejor amigo, saber en qué etapa de la vida se encuentra y qué podemos hacer para que pase el máximo tiempo posible a nuestro lado y que en ese tiempo esté feliz, sano y seguro.

Todo lo que debes saber de la artritis

A veces podemos notar que poco a poco nuestro perro ya no es el que era antes. Perros activos que les gustaba dar largos paseos y jugar, de repente, comienzan a presentar molestias que les ralentizan el ritmo de vida y la actividad en general.

Estos peludos –que no son pocos– sufren artritis, el desorden ortopédico más común que se ve en las clínicas veterinarias. Concretamente, el 25% de los perros sufre esta condición según la Fundación para Artritis. Aunque es más frecuente en perros adultos y senior, también puede aparecer en perros jóvenes, así como también en gatos.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una enfermedad que afecta a las articulaciones de nuestros mejores amigos, desencadenando en una inflamación degenerativa de éstas. Con el paso del tiempo, los cartílagos que unen las articulaciones se van desgastando, aumentando la fricción entre los huesos. Como consecuencia, los movimientos del animal se ven limitados, causando mucho dolor.

Es una enfermedad degenerativa, y no se cura, pero sí que puede tratarse para que avance de la manera más lenta posible, especialmente si se diagnostica en las primeras fases. Es importante poder detectarlo cuanto antes para ayudar a que nuestro perro tenga una buena calidad de vida. Para ello, deberemos estar alerta si se presenta una sintomatología mínima, así podremos llevarlo a un especialista para que nos confirme si nuestro perro está sufriendo de artritis.

Síntomas

La sintomatología común de la artritis incluye la rigidez de las articulaciones de nuestro perro, especialmente después de descansar, dificultad al levantarse, cojera, o si evita utilizar una pata. Los perros con artritis también son menos activos, se muestran reacios a subir o bajar escaleras, así como subir o bajar de un vehículo. Los animales que padecen de esta enfermedad les puede costar salir a pasear o incluso jugar en el jardín o en el parque.

La artritis en perros y gatos no deja de ser tan diferente a la que se presenta a los humanos, y el proceso degenerativo es muy similar. Aunque normalmente se va haciendo más notable a medida que nuestro perro va envejeciendo, también puede mostrarse en perros jóvenes o después de una lesión. Puede impactar todos los componentes de la articulación, aunque el más afectado sea el cartílago.

¿Cómo se genera?

La artritis, al igual que con las personas, normalmente está asociada a cambios en la articulación relativos a la edad. Los perros muy activos pueden ser más susceptibles a sufrir lesiones que con el tiempo desencadenarán en articulaciones artríticas.

Por otro lado, también existe el factor hereditario, que ya determinará esta enfermedad a medida que el animal se vaya haciendo mayor. Hay perros que tienen más posibilidades de padecer artritis, como los pastores alemanes, los golden retriever o los rottweilers, ya que son susceptibles a la displasia de cadera, que implica un “mal encaje” de los huesos, afectando a las articulaciones de la zona.

Existen factores de riesgo para con los que no podemos actuar, como la edad, o los factores hereditarios, pero también hay factores de riesgo donde sí podemos hacer algo. El sobrepeso o la obesidad, las lesiones o una actividad excesiva pueden también contribuir al desarrollo de la enfermedad.

Cuando tenemos la sospecha de que nuestro mejor amigo puede sufrir de esta enfermedad, debemos llevarlo al veterinario, ya que será la persona que nos confirmará si efectivamente se trata o no de esta condición. Normalmente se realizará a través de una radiografía que nos confirmará o no el presagio. Una vez diagnosticada la enfermedad nuestro veterinario nos informará del tratamiento más adecuado para el paciente en concreto.

Aunque existe la opción de operar, la mayoría de los veterinarios prefieren evitar el quirófano. El perro puede tratarse a través de una serie de cuidados que le ayudarán a tener una buena calidad de vida.

Tratamiento para una mayor calidad de vida

Como ya hemos mencionado previamente, lamentablemente la artritis a día de hoy no cura. Es una enfermedad degenerativa que de momento no tiene remedio, pero lo que sí podemos hacer es realizar tratamientos para nuestro perro que mejorarán notablemente su calidad de vida durante los años que le queden.

Dieta y suplementación

La dieta es la base de la salud de cualquier animal, y tener en cuenta ciertos aspectos a la hora de alimentar a nuestro perro le ayudarán en gran medida. Una alimentación adaptada a perros con problemas articulares podrá reducir los efectos de esa condición y mejorar significativamente su calidad de vida.

En Gosbi hacemos alimentación 100% natural con ingredientes de primera calidad. Esto permite que en todas nuestras recetas haya ingredientes que de forma natural aportan condroprotectores. Para complementar la alimentación y llegar a las dosis preventivas de este suplemento, se recomienda añadir a la dieta Vetsbi C o C+.

La condroprotección es el tratamiento del deterioro del cartílago articular utilizando moléculas controprotectoras con el objetivo de combatir la artritis y la artrosis mediante mecanismos de acción naturales. El objetivo del tratamiento es ralentizar la progresión de la enfermedad, reduciendo la inflamación, aligerando el dolor articular y mejorando la funcionalidad articular.

Debemos tener claro que las moléculas condroprotectoras no regeneran el cartílago, sino que estimulan la síntesis de la matriz extracelular, inhiben su degradación, y promueven el equilibrio anabólico y catabólico, que implica un buen funcionamiento del metabolismo de las células.

Los componentes de Vetsbi C y C+ incluyen la condroitina, glucosamina, y en concreto el C también incluye Boswellia Serrata, Viamina E y sulfato de manganeso, mientras que el C+ lleva ácido hialurónico, colágeno, MSM y vitamina E.

Vetsbi C está indicado para animales que están en crecimiento, favoreciendo el cierre del cartílago de crecimiento, así como ayudando a prevenir las lesiones que puedan aparecer durante la fase de crecimiento del cachorro. También para cachorros con obesidad, ayudando a prevenir las enfermedades osteoarticulares asociadas a esa condición. Y finalmente también se recomienda para perros que realicen actividades deportivas de alto nivel de exigencia.

Por otro lado, Vetsbi C+ está pensado para animales con osteoartritis crónica y procesos degenerativos del cartílago articular, para administrar antes y después de una cirugía osteoarticular, y animales adultos y de edad avanzada con obesidad.

Control de peso

Aparte de una dieta rica y equilibrada con un aporte de condroprotectores, también es importante mantener a nuestro perro en su peso ideal, ya que factores como la obesidad pueden suponer un factor de riesgo importante y evitable. El sobrepeso hará que nuestro perro pierda masa muscular y gane peso en forma de grasa corporal. Esto supondrá una presión extra en las articulaciones pudiendo perjudicarlas.

Para poder mantener el peso de tu peludo, recomendamos tener cuidado con los premios y monitorear la ingesta calórica. Si nos dejamos asesorar por nuestro veterinario, nos recomendará la mejor estrategia a seguir para reducir los kilogramos extras y consecuentemente, el malestar de nuestro perro.

Ejercicio

El ejercicio también puede ser un buen aliado para mantener el control del peso de nuestro peludo, así como un buen mantenimiento de sus articulaciones. Es importante realizar ejercicio de bajo impacto, como pueden ser los paseos en correa, nadar y trotar de forma suave. Siempre dentro de las posibilidades de nuestro perro, sin excedernos.

Para saber si nos estamos excediendo en la actividad, debemos tener en cuenta que los paseos deben ser de una distancia, tiempo e intensidad donde el perro llegue a casa cómodo. En el sentido de que, si tu perro va delante de ti al salir de casa, debería mantenerse a la cabeza al llegar.

También debemos ser conscientes de proporcionar el descanso adecuado después de realizar actividad física. Al igual que las personas, un perro necesita descansar para recuperarse después de una actividad física intensa. Debemos observar a nuestro perro y aportar unos niveles de actividad y de descanso adecuados, sin excedernos.

Rehabilitación

Por último, si estamos ante un caso de perro artrítico, podemos someterlo a rehabilitación para mejorar su condición. Existen ejercicios específicos para perros con artritis que les ayudará a ganar musculatura y recuperar el movimiento articular. Hay especialistas que podrán ayudarnos y acompañarnos durante el proceso proporcionándonos un buen plan de rehabilitación.

Artritis, una enfermedad común pero tratable

La artritis es una de las enfermedades relacionadas con los huesos y las articulaciones más comunes entre nuestros compañeros de cuatro patas, afectando a un 25% de los perros. Aunque no se cuide, sí que podemos llevar a cabo una serie de pautas para poder garantizar una buena calidad de vida de nuestro perro. Estas pautas incluyen una dieta adaptada y rica en condroprotectores, que pueden conseguirse a través de recetas específicas, así como con suplementaciones enfocadas a la protección, como son las gamas C y C+ de Vetsbi. El control de peso y el ejercicio también jugarán un papel fundamental en mejorar la salud articular de tu perro, así como un tratamiento de rehabilitación acompañado por tu veterinario de confianza.

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