Como saber si un alimento es bueno para mi perro

Los perros son animales cuya dieta, evolutivamente, se ha compuesto de una alta cantidad de proteínas. Descendientes del lobo, están adaptados para alimentarse principalmente de fuentes de proteína animal, provenientes de la caza de animales en la naturaleza.

Si bien esto es cierto, cabe hacer algunas apreciaciones.

Por una parte, que se alimentaran principalmente de animales no quiere decir que los perros estén preparados para basar su alimentación únicamente en carne. De hecho, cuando un lobo caza en la naturaleza, lo primero que ingiere de su presa son las vísceras, esos órganos internos entre los cuales está el estómago, que contiene todo lo que esa presa haya comido. Es decir, si un lobo caza un conejo, lo primero que se va a comer son todas las plantas que el conejo estaba digiriendo en su estómago.

Por otra parte, no se puede obviar que estos animales han cambiado a lo largo del tiempo, y con ellos lo ha hecho su forma de alimentarse.

Los perros han tenido una evolución biológica separada a la del lobo durante más de 15.000 años, fruto de su vida doméstica con las personas, en la que se han adaptado a otras formas de alimentación.

Muchas cosas han cambiado. Ahora lo único que tienen que hacer la mayoría de los perros es llegar hasta su comedero y comer algo de pienso. La dieta influye enormemente en la esperanza de vida de los perros modernos. De cara a elegir un alimento que se adapte a las necesidades actuales de los perros domésticos, no hay que olvidar de donde vienen, pero hay que tener otros factores en consideración.

Ingredientes

Una alimentación natural es más sana, sabrosa y segura. Los listados de ingredientes son el mejor indicador para saber qué están comiendo realmente.

Las dietas que no son naturales incluyen ingredientes como apetentes, colorantes o conservantes artificiales que hacen que el alimento parezca atractivo a la vista y que tenga un sabor apetecible, pero que sin embargo perjudican su salud a largo plazo. Darle a tu perro un alimento altamente procesado y con este tipo de aditivos sería como llevarlo a comer cada día a un restaurante de comida rápida, en lugar de darle comida casera.

Para una buena alimentación canina conviene evitar los subproductos, ya sean animales o vegetales, y los aditivos artificiales.

Formulación

Para una nutrición adecuada, todos los nutrientes: carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas, minerales y agua deben ser ingeridos en la cantidad correcta. Esto es esencial para el desarrollo y funcionamiento normal de los órganos, una función reproductiva adecuada, la reparación de los tejidos y para combatir enfermedades.

Fuentes de proteína

A pesar de su adaptación a la vida doméstica, no hay que olvidar los orígenes de los perros. Sus cuerpos están adaptados para comer un alto porcentaje de carne, por lo que una buena alimentación tendrá carne o pescado como primer ingrediente. También debemos asegurarnos de que la principal fuente de proteína en el alimento es de origen animal, ya que los concentrados de proteína vegetal tienen un valor biológico inferior a la proteína animal, y el cuerpo de los perros no los sintetiza de la misma forma.

Como ya se ha mencionado, los perros no solo toleran, sino que necesitan otros tipos de nutrientes además de las proteínas para que su alimentación sea completa. Darles solo carne o pescado les provocaría deficiencias nutricionales a largo plazo.

Formas de cocinar

Aunque lo más parecido a lo que los perros comerían en la naturaleza sea la carne cruda, no hay que dejar a un lado la seguridad. La ingesta de carne sin cocinar, incluso si esta ha sido previamente congelada, comporta riesgos para la salud de los perros como la contaminación por bacterias, además de la transmisión de parásitos zoonóticos que solo son destruidos mediante la cocción correcta. Por lo tanto, no es recomendable darles carne o pescado crudos.

Una buena alternativa son los alimentos cocinados al vapor o a baja temperatura, pues esta forma de cocinarlos elimina por completo los riesgos para la salud de la carne cruda, manteniendo al máximo las propiedades nutricionales de los alimentos. Consumir directamente los minerales, vitaminas y antioxidantes de los alimentos mejora el sistema inmunitario de los perros.

La hidratación es muy importante. Cuando se cocina al vapor se puede mantener parte del agua de los ingredientes, lo que contribuye a una mejor hidratación del perro, ya que sus riñones e hígado no tienen que soportar la misma presión que cuando se come alimento seco o croquetas. Si tu perro come croquetas, esto no es motivo de alarma, siempre que tenga a su disposición un cuenco con agua limpia y fresca en todo momento.

Alimentación del microbiota intestinal

Los intestinos juegan un papel crucial en la salud de los perros. El tracto intestinal contiene una comunidad compleja de microbios, un ecosistema que influye en funciones como la absorción de los nutrientes que provienen de los alimentos.

Los desequilibrios en la microbiota pueden dar lugar a numerosos problemas de salud como diarrea, sobrepeso o alergias.

La composición nutricional y la calidad del alimento que le das a tu perro influyen de forma directa en su microbiota. Una buena comida, además de incluir una fuente adecuada de todos los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios, estará enriquecida con prebióticos. Estos contribuirán a que la microbiota se mantenga en perfectas condiciones. Numerosos informes han demostrado que los prebióticos y probióticos mejoran el sistema inmune de los perros, pudiendo llegar a protegerlos de contraer enfermedades infecciosas.

Aporte de aminoácidos

Los aminoácidos son vitales para los perros, siendo algunos de ellos esenciales, es decir, el organismo no los puede producir por si solo y han de ser incluidos en la dieta.

Lo más importante de todo esto es que la comida que elijas para tu perro aporte la cantidad adecuada de aminoácidos esenciales, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos son aportados por proteínas de origen animal.

En el caso de los perros, los antioxidantes que tienen que ser aportados por la dieta son: Arginina, Histidina, Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Fenilalanina, Triptófano, Treonina y Valina.

En definitiva, una dieta ideal aportará una alta cantidad de proteína altamente digestible, que estará procesada lo mínimo posible, lo necesario para evitar la posible contaminación bacteriana de la carne cruda. Estará compuesta de alimentos naturales, de buena calidad, cuyos nutrientes se pueden aprovechar mejor, y estará enriquecida con prebióticos y probióticos que ayudarán a mejorar sus digestiones, reduciendo gases y olores. Al eliminar los aditivos químicos y el procesamiento, se reducirán los problemas de salud. Tendrá un balance de nutrientes adecuado para los animales, aportando cada uno en la proporción necesaria, así como los aminoácidos esenciales para el perro.

Todo esto redundará en un perro más feliz, más sano, que vivirá mejor y durante más tiempo.

El sentido más desarrollado del perro: su olfato

Todos los animales tienen un sentido más desarrollado que los otros. En el caso de los humanos, dependemos principalmente de la vista para nuestro día a día. Sin embargo, en el caso de los perros es distinto. Como seres humanos nos resulta imposible entender su olfato, ya que no podemos entender el mundo a través de este sentido como lo hacen ellos. Su mundo sensorial es impresionantemente distinto al nuestro, ya que son animales capaces de procesar muchísima información a través de mensajes químicos.

Es el sentido que más desarrollado tienen, y esto se debe a los 300 millones de receptores olfativos de los que disponen. Nosotros, en cambio tenemos 6 millones, así como un tejido nasal 30 veces más pequeño que el suyo.

¿Pero qué significa que su sentido principal sea el olfato?

Aunque nos cueste imaginar, un perro concentra gran parte de la energía de su cerebro en procesar e interpretar los olores. Esto hace que se puedan orientar gracias a todo lo que huelen, al igual que detectar qué momento del día es, según la concentración de partículas en el aire.

Para que nos hagamos una idea, un perro puede oler 10.000 veces mejor que nosotros, o más.

Aunque sus narices no hablen literalmente, si que se comunican. Con una simple esnifada, una nariz canina puede interpretar una historia entera, sin palabras de por medio, utilizando aminos y ácidos emitidos por perros como base de la comunicación química.

Los aromas químicos comunican lo que a un perro le gusta comer, sirven para identificar el género y el humor en el que se encuentra el otro perro. Pueden obtener información general del otro, pero para obtener información más detallada, deberán acercarse de manera más personal, por ello los perros se huelen la región anal, ya que en ella se encuentran unas glándulas perianales cargadas de feromonas con un olor único y característico de cada animal.

La fisiología y comportamiento del olfato canino

La nariz del perro ocupa un espacio prominente en su cabeza, y tiene varias funciones principales: respirar, detectar olores específicos, capturar pequeñas partículas que pueden ser peligrosas para su salud, calendar y humedecer el aire respirado, etc. Con un diseño único, la nariz de los perros les permite inhalar y exhalar a la vez, y, de hecho, inhalan constantemente, en concreto unas 10 veces por segundo, lo que les permite tener un flujo de aire constante.

Tienen orificios delanteros por los cuales inhalan, mientras que los laterales son para exhalar. Los orificios delanteros son independientes el uno del otro, lo que permite al perro determinar la profundidad del olor, e interpretar la distancia a la que se encuentra el rastro. Algo así como tener un olfato 3D.

Los perros tienen narices húmedas, para ellos esta humedad es muy importante ya que de esta manera pueden capturar mejor las partículas aromáticas. Teniendo en cuenta que el olfato es su principal sentido, debemos asegurarnos de que nuestro perro está suficientemente hidratado para garantizar la humedad de su trufa.

Un órgano singular: el órgano vomeronasal u órgano de Jacobssen

Entre las muchas diferencias que encontramos entre el sentido del olfato de los perros y el nuestro, está el órgano de Jacobssen o vomeronasal. Este órgano encargado de detectar las feromonas está situado en la punta del paladar.

A veces te has dado cuenta de que tu perro se detiene a lamer orina y acto seguido empieza a mover la mandíbula como si temblara. Lo que está sucediendo es que con la lengua está desplazando el líquido hacia la apertura de este órgano, situado justo detrás de los incisivos superiores centrales. A través de este órgano nuestro perro puede adquirir más información a nivel hormonal del otro animal.

Este órgano sirve como un sistema olfativo secundario diseñado específicamente para la comunicación química. Los nervios del órgano de Jacobssen llevan directamente al cerebro y son distintos de los otros nervios de la nariz, en el sentido de que no responden a olores ordinarios. De hecho, responden a esencias que no tienen apenas olor, así que, en otras palabras, este órgano es capaz de detectar los olores “indetectables”. Esto es especialmente útil para las funciones reproductoras y con otros animales del género opuesto.

¿Todos los perros tienen la misma capacidad?

Además de una predisposición genética, hay razas con más capacidad que otras a la hora de interpretar y reconocer olores. También hay perros con atributos conductuales que les hace más propensos a tener un mejor olfato, como, por ejemplo, la motivación, las ganas de aprender, su capacidad de aprendizaje o la capacidad de trabajar con personas.

La edad también juega un papel importante, ya que con los años un perro puede perder capacidad olfativa. Sin embargo, comparados con los perros más jóvenes, los más mayores tienen mucha más memoria a largo plazo de olores que les permite gestionar una información olfativa más compleja.

En cuanto al sexo, se ha comprobado que las células olfativas de las hembras están más activas que las de los machos.

¿Qué capacidades les aporta su olfato?

Gracias al desarrollo y características de su olfato, los perros pueden captar no solo información presente, sino también información pasada sobre el entorno, como, por ejemplo, quien ha pasado por aquel lugar, y hace cuánto.

Esta red compleja de mezclas de olores crea una imagen tridimensional del mundo que rodea al perro a través del tiempo, teniendo un papel fundamental en mantener actividades básicas como encontrar comida, reconocer amenazas o encontrar a una pareja reproductiva.

Cuando un perro es nuevo en un territorio, puede oler un árbol y determinar que otros perros viven en el vecindario. Pueden oler los pantalones de un invitado y tener una buena impresión de donde vive esta persona, y si tiene otras mascotas en casa.
Tu perro no necesita verte para poder identificarte. Los humanos tenemos una esencia innata única que nos diferencia entre otros seres humanos, así que cuando estás cerca de casa, tu perro seguramente lo sabrá antes que nadie.

Sin embargo, también son capaces de detectar miedo o ansiedad a través del olfato. Cuando estamos estresados o asustados, segregamos hormonas concretas como la adrenalina, la cual puede ser detectada por los perros, aunque nosotros no la olamos. También cuando tenemos ansiedad se incrementa el ritmo cardiaco y la presión arterial que lleva químicos a la superficie de la piel donde los perros pueden olerlos con mayor facilidad, así que si estas mal, aunque aparentemente nadie lo note, seguramente tu mejor amigo sí que lo hará.

Un potencial para explotar

Los humanos hemos aprovechado las capacidades de nuestros mejores amigos en la detección de drogas, explosivos e incluso diferentes enfermedades como cáncer, diabetes o enfermedades infecciosas. Sin embargo, los humanos no conocemos todavía el potencial del olfato canino hasta que no tengamos un entendimiento total de éste, que nos permita ajustar las técnicas de cooperación humano-perro para obtener los mejores resultados. Por lo tanto, el uso de las capacidades del olfato de los perros aún está en la percepción y aprendizajes humanos, en vez del sistema olfativo del perro.

Vamos a hacer un repaso sobre las aplicaciones del olfato de los perros en actividades humanas:

Detección de sustancias ilegales y peligrosas

La principal función de los perros de trabajo de rastreo va relacionada con la detección de sustancias ilegales y peligrosas. Los perros entrenados para esta materia pueden encontrar desde explosivos hasta drogas ilegales como la cocaína, heroína, metanfetaminas y marihuana.

Se considera que entrenar perros es un método muy fiable, versátil y económico ya que son más efectivos que los instrumentos especializados, pudiendo discriminar y localizar esencias objetivo y a la vez ignorar todas las demás esencias que puedan interferir.

Detección de esencias biológicas

Los perros también son capaces de detectar las esencias biológicas de las personas, o lo que es lo mismo, tienen la capacidad de identificar a una persona específica entre otras personas, incluso cuando el olor está mezclado con esencias más potentes.

A modo de ejemplo, un perro puede identificar el paso de un olor humano entre medio del centro de una ciudad muy concurrida tras 48h desde su paso, con una precisión del 77.5%.

Detección de otros seres vivos

Al igual que pueden detectar personas, también tienen la capacidad de detectar otros seres vivos, que puede ser de gran ayuda a la hora de identificar fauna invasora, o para el seguimiento de especies en peligro de extinción.

Dentro del ámbito de la agricultura, los perros son capaces de identificar partículas tóxicas en los cultivos en fases muy iniciales de desarrollo, lo que puede ser de gran ayuda para evitar pérdidas más adelante.

Reconocimiento del estado fisiológico por el olfato

Detección de la fase del ciclo reproductivo

Los perros pueden identificar mejor que una prueba de laboratorio en qué fase exacta se encuentra la hembra en su ciclo reproductivo gracias al olor de las feromonas desprendido.

Reconocimiento del estado emocional

También son capaces de interpretar señales químicas que desprenden otros animales, incluidos lo humanos e identificar las emociones a través del olfato. Esto se debe a que, según nuestras emociones, desprendemos una serie de composiciones químicas que pueden ser percibidas por el perro.

Detección de enfermedades en humanos y animales

También se ha comprobado que los perros entrenados pueden detectar variaciones en la orina causadas por enfermedades y ciertos patógenos. Desde la previsión de episodios hipoglucémicos en personas diabéticas, a identificar personas infectadas con malaria a través del olor de la piel, así como la detección de cáncer a través del aire exhalado, orina, heces y muestras de tejido.

Conclusiones

En general, las habilidades olfativas innatas de los perros les convierten en detectores más sensibles que los mejores instrumentos analíticos hechos por los humanos. Sin embargo, hay una serie de aspectos que perjudican la credibilidad de las capacidades olfativas caninas, y hacen que estén constantemente en duda, y por lo tanto, su uso no es tan común como podríamos esperar.

El principal problema de una evaluación objetiva en detectores caninos es que son seres vivos y están en constante cambio, dependiendo tanto de factores internos como de factores externos. Así pues, son animales con un increíble potencial que pueden ayudarnos significativamente, pero en según qué tareas siempre es mejor contrastar con otras pruebas para estar más seguros.

Teniendo en cuenta la diferencia sensorial que tenemos con nuestros perros, entender que tienen una percepción totalmente distinta a la nuestra puede servir de gran ayuda a la hora de comunicarnos con ellos e intentar entenderles. Tenemos que ser conscientes que hay muchas cosas que no son capaces de ver con la vista, aunque sí lo detecten a través del olfato.

Todavía nos queda muchísimo para llegar a estar cerca de comprender lo que supone su sentido del olfato, pero con información y aprendizaje, podemos acercarnos un poco más a la idea.

¿Cuánto viven los perros en años humanos?

La regla más famosa para calcular la edad de un perro en años humanos es multiplicar su edad por 7, pero, ¿De dónde viene esta regla? ¿Es cierta?

Hay evidencias de que el ser humano ha intentado calcular la edad de sus perros desde el siglo XIII. Una inscripción en el Cosmati Pavement de Westminster Abbey, del año 1268, señala que un año humano es equivalente a 9 años de perro. Más tarde, en los años 50, fue cuando se popularizó la regla de los “7 años”. Se trata de una regla lógica, ya que en aquel entonces la esperanza de vida de un ser humano rondaba los 70 años, y la de un perro los 10 años

Lo cierto es que el número de años humanos que tiene un perro depende de varios factores, como la raza o el tamaño del perro (los perros de tamaño pequeño, normalmente, viven más años que los grandes), y no son 7 años humanos por cada año de perro.

Existen 5 etapas en la vida de un perro

-Cachorro: entre 6 y 7 meses. Es una fase de la vida en que los perros experimentan muchos cambios físicos y mentales, por lo que es importante darles una alimentación adecuada a su edad, socializarlos y educarlos.
También puedes ver ¿Cuándo pasa mi cachorro a ser un perro adulto?

-Junior: entre 7 meses y un año y medio. En esta fase los perros han alcanzado la madurez sexual pero continúan creciendo físicamente.

-Adulto: desde el año y medio hasta los ¾ de su esperanza de vida. En esta fase los perros han terminado de crecer físicamente, y son socialmente maduros.

-Senior: el último ¼ de la esperanza de vida del perro. Es un momento en el que los perros duermen más, comen menos y les cuesta más realizar actividad física.

-Geriátrico: más allá de su esperanza de vida estimada. En esta fase es muy importante el seguimiento veterinario frecuente ya que su salud física se encuentra en decadencia.

En 1953, el científico A. Lebeau realizó un estudio sobre la edad de los perros en años humanos, desmintiendo la conocida regla de los “siete años”.
Si esta regla fuera cierta, eso implicaría que los humanos tendríamos capacidad para reproducirnos a los 7 años, y un gran porcentaje de nosotros llegaría a los 150 años.

Una de las cosas que descubrió es que los perros no maduran de forma lineal, sino que ganan edad más rápido cuando son jóvenes, y más lento de mayores.

Lebeau llegó a la conclusión de que, en general, un perro de 1 año de edad tiene el equivalente a 15 años humanos; un perro de 2 años, tiene el equivalente a 24 años humanos; y, a partir de entonces, cada año de perro equivale a 4 años humanos.

Estudios posteriores matizaron estas conclusiones, señalando que estos datos varían mucho dependiendo de la raza, tamaño y peso del perro. En general, los perros de razas y tamaños más grandes alcanzan la madurez más tarde y la vejez antes que los perros pequeños.

Signos de la edad en perros

Muchas veces, cuando adoptamos un perro, no conocemos su edad con exactitud. Los veterinarios pueden hacer estimaciones de la edad de un perro basándose en distintos factores:

-Los dientes: la mayoría de perros tienen todos los dientes de adulto al alcanzar los 4 meses de edad. Normalmente, se comienza a ver acumulación de sarro entre los 3 y los 5 años, y se puede hacer una estimación de la edad por el desgaste de los dientes.

-Los ojos: es común en los perros mayores que los ojos se empiecen a nublar.

-El pelo: conforme se hacen mayores, es normal que aparezca pelo grisáceo en distintas partes del cuerpo.

Consejos para que tu perro viva más tiempo

Aunque no podemos evitar que los perros tengan una vida más corta que la nuestra, sí podemos ayudarles a vivir una vida larga, plena y feliz siguiendo unas pautas muy simples:

-Dándoles una dieta saludable
Una dieta natural, que contenga todos los nutrientes necesarios para tu mejor amigo, le ayudará a llegar en un buen estado a la vejez. ¿Cómo saber si la dieta de tu perro es la adecuada?

-Llevándolos a realizar ejercicio físico con frecuencia
Realizar actividad física ayuda a controlar el peso, mantener la salud cardiovascular y un sistema inmune fuerte.

-Manteniendo la vacunación al día
Las vacunas mantendrán a tu perro alejado de enfermedades que pueden afectar a su salud.

-Realizando revisiones veterinarias periódicas
Visitar al veterinario o veterinaria con frecuencia ayudará a detectar problemas de salud de forma temprana y, en algunos casos, a prevenir que sucedan. ¿Cada cuánto debería llevar a mi perro al veterinario?

En definitiva…

La edad de un perro en años humanos no equivale a 7 años de humano por cada año de perro, sino que depende de muchos factores como la raza o el tamaño, y es difícil determinar una ratio exacta dada la diferencia entre especies.

A todos los que tenemos perros en casa nos gustaría saber su edad para poder entender en qué momento evolutivo se encuentran y así adaptarnos a sus necesidades. Por suerte, tenemos la figura del veterinario, en la que nos podemos apoyar para entender las necesidades de nuestro mejor amigo, saber en qué etapa de la vida se encuentra y qué podemos hacer para que pase el máximo tiempo posible a nuestro lado y que en ese tiempo esté feliz, sano y seguro.

Todo lo que debes saber de la artritis

A veces podemos notar que poco a poco nuestro perro ya no es el que era antes. Perros activos que les gustaba dar largos paseos y jugar, de repente, comienzan a presentar molestias que les ralentizan el ritmo de vida y la actividad en general.

Estos peludos –que no son pocos– sufren artritis, el desorden ortopédico más común que se ve en las clínicas veterinarias. Concretamente, el 25% de los perros sufre esta condición según la Fundación para Artritis. Aunque es más frecuente en perros adultos y senior, también puede aparecer en perros jóvenes, así como también en gatos.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una enfermedad que afecta a las articulaciones de nuestros mejores amigos, desencadenando en una inflamación degenerativa de éstas. Con el paso del tiempo, los cartílagos que unen las articulaciones se van desgastando, aumentando la fricción entre los huesos. Como consecuencia, los movimientos del animal se ven limitados, causando mucho dolor.

Es una enfermedad degenerativa, y no se cura, pero sí que puede tratarse para que avance de la manera más lenta posible, especialmente si se diagnostica en las primeras fases. Es importante poder detectarlo cuanto antes para ayudar a que nuestro perro tenga una buena calidad de vida. Para ello, deberemos estar alerta si se presenta una sintomatología mínima, así podremos llevarlo a un especialista para que nos confirme si nuestro perro está sufriendo de artritis.

Síntomas

La sintomatología común de la artritis incluye la rigidez de las articulaciones de nuestro perro, especialmente después de descansar, dificultad al levantarse, cojera, o si evita utilizar una pata. Los perros con artritis también son menos activos, se muestran reacios a subir o bajar escaleras, así como subir o bajar de un vehículo. Los animales que padecen de esta enfermedad les puede costar salir a pasear o incluso jugar en el jardín o en el parque.

La artritis en perros y gatos no deja de ser tan diferente a la que se presenta a los humanos, y el proceso degenerativo es muy similar. Aunque normalmente se va haciendo más notable a medida que nuestro perro va envejeciendo, también puede mostrarse en perros jóvenes o después de una lesión. Puede impactar todos los componentes de la articulación, aunque el más afectado sea el cartílago.

¿Cómo se genera?

La artritis, al igual que con las personas, normalmente está asociada a cambios en la articulación relativos a la edad. Los perros muy activos pueden ser más susceptibles a sufrir lesiones que con el tiempo desencadenarán en articulaciones artríticas.

Por otro lado, también existe el factor hereditario, que ya determinará esta enfermedad a medida que el animal se vaya haciendo mayor. Hay perros que tienen más posibilidades de padecer artritis, como los pastores alemanes, los golden retriever o los rottweilers, ya que son susceptibles a la displasia de cadera, que implica un “mal encaje” de los huesos, afectando a las articulaciones de la zona.

Existen factores de riesgo para con los que no podemos actuar, como la edad, o los factores hereditarios, pero también hay factores de riesgo donde sí podemos hacer algo. El sobrepeso o la obesidad, las lesiones o una actividad excesiva pueden también contribuir al desarrollo de la enfermedad.

Cuando tenemos la sospecha de que nuestro mejor amigo puede sufrir de esta enfermedad, debemos llevarlo al veterinario, ya que será la persona que nos confirmará si efectivamente se trata o no de esta condición. Normalmente se realizará a través de una radiografía que nos confirmará o no el presagio. Una vez diagnosticada la enfermedad nuestro veterinario nos informará del tratamiento más adecuado para el paciente en concreto.

Aunque existe la opción de operar, la mayoría de los veterinarios prefieren evitar el quirófano. El perro puede tratarse a través de una serie de cuidados que le ayudarán a tener una buena calidad de vida.

Tratamiento para una mayor calidad de vida

Como ya hemos mencionado previamente, lamentablemente la artritis a día de hoy no cura. Es una enfermedad degenerativa que de momento no tiene remedio, pero lo que sí podemos hacer es realizar tratamientos para nuestro perro que mejorarán notablemente su calidad de vida durante los años que le queden.

Dieta y suplementación

La dieta es la base de la salud de cualquier animal, y tener en cuenta ciertos aspectos a la hora de alimentar a nuestro perro le ayudarán en gran medida. Una alimentación adaptada a perros con problemas articulares podrá reducir los efectos de esa condición y mejorar significativamente su calidad de vida.

En Gosbi hacemos alimentación 100% natural con ingredientes de primera calidad. Esto permite que en todas nuestras recetas haya ingredientes que de forma natural aportan condroprotectores. Para complementar la alimentación y llegar a las dosis preventivas de este suplemento, se recomienda añadir a la dieta Vetsbi C o C+.

La condroprotección es el tratamiento del deterioro del cartílago articular utilizando moléculas controprotectoras con el objetivo de combatir la artritis y la artrosis mediante mecanismos de acción naturales. El objetivo del tratamiento es ralentizar la progresión de la enfermedad, reduciendo la inflamación, aligerando el dolor articular y mejorando la funcionalidad articular.

Debemos tener claro que las moléculas condroprotectoras no regeneran el cartílago, sino que estimulan la síntesis de la matriz extracelular, inhiben su degradación, y promueven el equilibrio anabólico y catabólico, que implica un buen funcionamiento del metabolismo de las células.

Los componentes de Vetsbi C y C+ incluyen la condroitina, glucosamina, y en concreto el C también incluye Boswellia Serrata, Viamina E y sulfato de manganeso, mientras que el C+ lleva ácido hialurónico, colágeno, MSM y vitamina E.

Vetsbi C está indicado para animales que están en crecimiento, favoreciendo el cierre del cartílago de crecimiento, así como ayudando a prevenir las lesiones que puedan aparecer durante la fase de crecimiento del cachorro. También para cachorros con obesidad, ayudando a prevenir las enfermedades osteoarticulares asociadas a esa condición. Y finalmente también se recomienda para perros que realicen actividades deportivas de alto nivel de exigencia.

Por otro lado, Vetsbi C+ está pensado para animales con osteoartritis crónica y procesos degenerativos del cartílago articular, para administrar antes y después de una cirugía osteoarticular, y animales adultos y de edad avanzada con obesidad.

Control de peso

Aparte de una dieta rica y equilibrada con un aporte de condroprotectores, también es importante mantener a nuestro perro en su peso ideal, ya que factores como la obesidad pueden suponer un factor de riesgo importante y evitable. El sobrepeso hará que nuestro perro pierda masa muscular y gane peso en forma de grasa corporal. Esto supondrá una presión extra en las articulaciones pudiendo perjudicarlas.

Para poder mantener el peso de tu peludo, recomendamos tener cuidado con los premios y monitorear la ingesta calórica. Si nos dejamos asesorar por nuestro veterinario, nos recomendará la mejor estrategia a seguir para reducir los kilogramos extras y consecuentemente, el malestar de nuestro perro.

Ejercicio

El ejercicio también puede ser un buen aliado para mantener el control del peso de nuestro peludo, así como un buen mantenimiento de sus articulaciones. Es importante realizar ejercicio de bajo impacto, como pueden ser los paseos en correa, nadar y trotar de forma suave. Siempre dentro de las posibilidades de nuestro perro, sin excedernos.

Para saber si nos estamos excediendo en la actividad, debemos tener en cuenta que los paseos deben ser de una distancia, tiempo e intensidad donde el perro llegue a casa cómodo. En el sentido de que, si tu perro va delante de ti al salir de casa, debería mantenerse a la cabeza al llegar.

También debemos ser conscientes de proporcionar el descanso adecuado después de realizar actividad física. Al igual que las personas, un perro necesita descansar para recuperarse después de una actividad física intensa. Debemos observar a nuestro perro y aportar unos niveles de actividad y de descanso adecuados, sin excedernos.

Rehabilitación

Por último, si estamos ante un caso de perro artrítico, podemos someterlo a rehabilitación para mejorar su condición. Existen ejercicios específicos para perros con artritis que les ayudará a ganar musculatura y recuperar el movimiento articular. Hay especialistas que podrán ayudarnos y acompañarnos durante el proceso proporcionándonos un buen plan de rehabilitación.

Artritis, una enfermedad común pero tratable

La artritis es una de las enfermedades relacionadas con los huesos y las articulaciones más comunes entre nuestros compañeros de cuatro patas, afectando a un 25% de los perros. Aunque no se cuide, sí que podemos llevar a cabo una serie de pautas para poder garantizar una buena calidad de vida de nuestro perro. Estas pautas incluyen una dieta adaptada y rica en condroprotectores, que pueden conseguirse a través de recetas específicas, así como con suplementaciones enfocadas a la protección, como son las gamas C y C+ de Vetsbi. El control de peso y el ejercicio también jugarán un papel fundamental en mejorar la salud articular de tu perro, así como un tratamiento de rehabilitación acompañado por tu veterinario de confianza.

Las bolas de pelo: qué son y como prevenirlas

¿Por qué se lamen los gatos?

Los gatos son animales muy especiales, todos las madres y padres felinos de bien seguro que lo saben. Saben marcar sus tiempos, tanto para lo bueno como para lo malo, pero estamos de acuerdo que son auténticos seres de amor y cariño. También pueden ser muy independientes y hacer actividad diaria de manera autónoma sin nuestra ayuda. De hecho, la limpieza es algo que los diferencia de otros animales, ya que prestan especial cuidado a este aspecto. Desde el uso del arenero, hasta el acicalamiento diario, los gatos lo llevan a cabo de manera independiente, y con una constancia incuestionable.

Cuando se lamen los gatos básicamente se están limpiando y dejando su pelo bonito y brillante. Por ello no es necesario bañarlos como sí lo es con los perros ya que ellos mismos son capaces de hacer esta autogestión. Es una actividad que realizan a diario, de hecho, dedican entre 7 y 12 horas cada día, por lo que es de las acciones que más tiempo dedican a parte de dormir. Que lo hagan es lo más normal del mundo, de lo contrario, si no lo hicieran sería una señal de alarma por lo que deberíamos visitar urgentemente a nuestro veterinario de confianza. Durante el acicalamiento, sus lenguas rugosas arrastran pelo muerto, y como son incapaces de escupirlo, el pelo acaba entrando en el tracto digestivo del animal.

Formación de bolas de pelo

El pelo acumulado en el tracto digestivo de nuestro gato normalmente será expulsado mediante las heces, pero si se acumula demasiado, puede acabar formando las ya conocidas bolas de pelo. Se trata de una acumulación de pelo muerto que ha ingerido un gato durante el acicalamiento de su pelaje, creando estructuras que posteriormente son expulsadas mediante la tos o el vómito. La peligrosidad de las bolas de pelo dependerá siempre del tipo de pelo del gato y del tamaño. Es normal que los gatos con pelo largo saquen estas bolas, ya que ingerirán más pelo y deberemos actuar siempre para favorecer su digestión. Los gatos de pelo corto no deberían expulsarlas en ningún momento, y de hacerlo, debemos inmediatamente actuar.

Normalmente con la dieta y otros trucos podremos ayudar a nuestro gato sin que salten las alarmas. El problema es si estos episodios suceden a diario, si las bolas expulsadas son grandes, o si empezamos a detectar trastornos en nuestro gato. Puede ser más típico en gatos de pelo largo, o en momentos de muda, donde la caída de pelo es más pronunciada por lo que la ingesta de éste será mayor. Los tiempos de muda para los gatos son durante la primavera y el otoño, y es cuando nuestro felino perderá más pelo, por lo que hay más riesgo de que las bolas de pelo puedan suponer un problema. Es en esta época del año que tenemos que ayudarle al máximo para evitar la acumulación de pelo en el estómago, y estar más observadores que nunca y atentos a cualquier indicio del problema.

Señales de alarma

Como hemos comentado, si nuestro gato expulsa bolas de pelo de forma ocasional tenemos que activar la alerta y explorar maneras para ayudar a nuestro peludo a tener una mejor digestión ya que la generación y posterior expulsión de bolas es algo negativo para su salud.

Las alarmas saltarán cuando las bolas de pelo se conviertan en algo recurrente, o sean demasiado grandes. Para identificarlo, tenemos que ser observadores con nuestro gato, empezaremos a notar que está apagado o más apático, que no come igual, que muestra arcadas frecuentes, regurgitaciones y vómitos en los que expulsa líquido y comida, el estreñimiento, o diarreas. Lo que podría estar pasando es que la bola de pelo haya crecido demasiado (a veces pueden llegar hasta los 12 cm) y no pueda expulsarla ni por las heces, ni a través de la tos o el vómito. La bola de pelo estará obstruyendo el sistema digestivo de nuestro minino y esto puede suponer un riesgo vital. Deberemos visitar con urgencia un veterinario para que pueda revisarlo bien, y en caso de tener bolas de pelo demasiado grandes, someterlo a una operación de urgencia para poder salvarle la vida.

Sin embargo, antes de que suceda esto podemos tener cuidado para evitar estas temidas bolas de pelo desde un principio. En gatos de pelo largo aplicaremos estos consejos siempre. En los gatos de pelo corto no hará falta a no ser que expulse alguna bola, aunque sea de manera ocasional.

Consejos para evitar la formación de bolas de pelo en nuestro gato

Gosbi Malt

La malta para gatos Gosbi es un producto destinado a evitar la generación de bolas de pelo en el sistema digestivo de los gatos debido a la acción arrastrante de la fibra insoluble. Se trata de una pasta oral de alta palatabilidad hecha con extracto de malta, arbocel, taurina, vitamina E y rica en ácidos grasos.

Concretamente el arbocel es un ingrediente diferencial, hecho a partir de polvo de celulosa registrado. La capacidad anti bola que muestra este componente es muy superior cuando lo comparamos con otras fibras solubles e insolubles. Este ingrediente forma una red de fibra insoluble que evita la unión de las fibras de pelo en el estómago favoreciendo el paso al duodeno y la eliminación por las heces, a la vez, agilizando el tránsito intestinal.

Para administrar malta a tu gato, es conveniente saber que cantidad debes darle y cada cuánto. La cantidad óptima será entre 2 y 5 centímetros, y la daremos a partir de la aparición sintomática. Una vez notemos que nuestro gato tiene arcadas o muestra indicios de tener una bola de pelo, administraremos la cantidad indicada, y posteriormente, al cabo de unos días daremos otra dosis de refuerzo. En gatos de pelo largo con tendencia a generar estas bolas, podremos dar de manera recurrente entre 1 y 3 veces por semana, a modo preventivo.

Para administrar la malta, se puede poner directamente en la comida de nuestro gato, o si no, aprovechar la inercia que tienen para mantenerse limpios, y aplicar la dosis recomendada en su patita. Muy probablemente no tardará en lamérselo y así la malta será ingerida. Al ser un complemento alimentario de alta palatabilidad, hay gatos que disfrutaran tomándola, por lo que podríamos también administrarla directamente del envase.

Aquí podrás encontrar Gosbi Malt.

Dieta

Sabemos que la dieta es un elemento clave en la vida de cualquier ser vivo, y nuestros gatos no serían menos. Existen recetas en Gosbi especialmente diseñadas para contribuir a la prevención de la generación de bolas de pelo.

Gosbi Original Sterilized Hairball es un alimento completo para gatos con ingredientes naturales de primera calidad. Este alimento está especialmente pensado para facilitar la evacuación de bolas de pelo a través del tracto digestivo gracias al contenido específico de fibras vegetales (6% fibra). Además, la contribución de taurina ayuda a mantener el corazón en un estado de salud óptimo, y favorece una buena visión.

La fibra, además de ayudar con la digestión de las bolas de pelo, también aporta un mayor efecto saciante a nuestro peludo, adquiriendo un mayor control del apetito y garantizando una función intestinal sana.

Puedes encontrar Gosbi Sterilized Hairball aquí.

Cepillado

El cepillado es el cuidado básico diario que ayudará a reducir la cantidad de pelo que tu gato ingerirá con el acicalado. Si lo hacemos de manera enérgica y habitual, ayudaremos a eliminar mucho pelo muerto que, de otra manera, acabaría en el tracto digestivo del gatito. Por ello es importante acostumbrar a nuestros gatitos al cepillado desde pequeños. Si empezamos a hacerlo cuando son adultos, seguramente será un poco más complicado, pero lo más normal es que acaben acostumbrándose, ya que el cepillado no dista demasiado de las caricias con la mano.

Los gatos de razas de pelo largo será un hábito imprescindible, al igual que con los gatos más senior, ya que, con la vejez, éstos últimos no tendrán la misma energía para llevar a cabo el acicalamiento de la forma más efectiva.

En conclusión…

A modo de resumen, hemos aprendido que el acicalamiento es una de las actividades más recurrentes de los gatos. Para hacerlo, se lamen el pelaje y debido a la imposibilidad de escupirlo, acaban ingiriendo pelo, que será expulsado al final de la digestión a través de las heces.

Sin embargo, puede haber una acumulación de pelo en el tracto digestivo por diferentes motivos: por la raza de nuestro gato, la estación del año, o dificultades digestivas. En gatos de pelo largo esto será más normal, por lo que debemos llevar a cabo una serie de cuidados a modo preventivo para evitar que estas bolas de pelo acaben suponiendo un riesgo para nuestro mejor amigo. Los gatos de pelo corto no deberían expulsa bolas de pelo nunca. Si lo hacen, deberemos aplicar las mismas pautas que los gatos de pelo largo para evitar cualquier peligro.

Las señales de alerta que nos indicarán la necesidad de ir al veterinario son las arcadas frecuentes, la falta de apetito, si vemos a nuestro gatito apagado o más débil, estreñimiento, o diarreas. Llegados a este punto seguramente nuestro gatito tendrá una bola de pelo encallada que le estará dificultando la digestión y puede poner en riesgo su vida.

Sin embargo, antes de llegar a esta situación límite podemos aplicar una serie de pautas en la alimentación y hábitos diarios que ayudarán a prevenir las bolas de pelo:

  • Malta de gato
  • Dieta especializada anti bolas de pelo
  • Cepillado diario

Con esto, evitaremos que nuestro gato ingiera más pelo del que debería evitando situaciones que puedan ponerle en peligro. Aun así, el veterinario siempre será el mejor experto y quien conocerá mejor a nuestro gato. Será la mejor persona para aconsejarnos como actuar frente las bolas de pelo y nos dará unas pautas a seguir para garantizar una vida sana y feliz de nuestro gato.

¿Cuándo pasa mi cachorro a ser un perro adulto?

Saber en qué etapa madurativa se encuentra tu perro es muy importante, ya que cada fase vital comporta una serie de cuidados y necesidades distintas. Si las tenemos claras, podremos atender mucho mejor a nuestro compañero de vida y garantizar que crezca más sano tanto física como emocionalmente. Atender estas necesidades concretas, implica aportarles nutricionalmente lo que necesitan para poder llevar a cabo una vida sana y feliz en cada momento de su vida. Para ello, tendremos que estar atentos a los cambios físicos y emocionales para poder identificar mejor la fase vital en la que se encuentra nuestro mejor amigo.

Un cachorro está en un momento vital de crecimiento constante, necesita alimentos buenos y de calidad con unas características específicas para acompañarle en este proceso, ya que, tiene unas necesidades distintas a las de un perro adulto, como, por ejemplo, debe tener una ingesta de calorías superior a las de un perro adulto. Además, también está en una fase de aprendizaje clave que impactará el resto de su vida. Por ello, todo el trabajo y tiempo invertido en crear un vínculo y darle una buena educación en esta fase, nos ayudará a tener una buena relación con nuestro perro durante el resto de su vida.

La adolescencia es una fase intermedia entre el cachorro y el adulto, donde el perro seguirá creciendo físicamente y se encontrará en un momento clave de aprendizaje. Es aquel momento donde nuestro peludo empieza a querer conocer mundo, y despertar su sexualidad, por lo que puede tener niveles más altos de energía y mostrar comportamientos más “rebeldes”. En este momento, el perro querrá testear los límites, por lo que será muy importante trabajar la educación y el vínculo constantemente. A nivel nutricional, el animal sigue creciendo por lo que seguirá requiriendo un aporte calórico adecuado e ingredientes de primera calidad.

La fase adulta será la más larga de la vida de nuestro peludo, y al igual que en las fases previas, también es importante identificar cuáles son sus necesidades. Cada perro es un mundo, y tenemos que regirnos en darle un alimento de calidad, teniendo en cuenta los ingredientes que le sienten mejor. En esta etapa habrá alcanzado su tamaño definitivo y la madurez sexual. Cuando nuestro perro sea adulto, el vínculo que tendremos con él será más fuerte, pero no debemos olvidar de seguir trabajándolo día a día.

Ahora bien, ¿Cómo sé en que fase se encuentra mi perro?

Cada perro es distinto y poder identificar exactamente en qué fase está, no es ciencia exacta. Hay leyendas y mitos que cuentan que un año de perro equivale a siete años humanos, sin embargo, no hay nada más lejos que la realidad, pues el resultado obtenido después de aplicarla no se ajusta del todo a las etapas madurativas reales por las que atraviesa el perro. También debemos tener en cuenta otros factores que determinan la madurez de cada animal, como, por ejemplo, dependiendo del tamaño, el perro tardará más o menos en considerarse adulto. Cada raza tiene su ciclo vital, y aunque podamos generalizar, debemos observar a nuestro perro y consultar con el veterinario para que nos acompañe en su proceso madurativo.

La importancia de saber en que fase se encuentra nuestro peludo es clave para poder atender de manera óptima sus necesidades. No tiene nada que ver lo que necesitará nuestro perro cachorro, adolescente o adulto. En Gosbi elaboramos nuestros alimentos únicamente con ingredientes 100% naturales de alta calidad. Sabemos que los alimentos naturales son más sanos, seguros y sabrosos y son la mejor opción si queremos ofrecer una vida sana a nuestros amigos peludos. Por ello no utilizamos ningún producto que no aporte nutricionalmente al animal, y ninguno de nuestros alimentos incluyen transgénicos ni ingredientes químicos en su composición.

Durante la etapa de cachorro es muy importante aportar toda la proteína y grasa que necesitará nuestro perrito para convertirse en un adulto sano y fuerte. En Gosbi tenemos la gama Exclusive Puppy, con ingredientes naturales premium adaptados a las necesidades nutricionales de tu peludito. Cuando son adolescentes baja la necesidad de calcio, pero se mantienen los niveles proteicos y grasos. Para ello, tenemos la gama Exclusive Junior, ideal para perros adolescentes medianos y grandes. Finalmente, los perros adultos tienen unas necesidades distintas, ya que baja la necesidad calórica. Sin embargo, igual que en las fases previas de crecimiento, una alimentación de calidad, sana y natural contribuirá a un mejor estado de salud de nuestro mejor amigo. En la gama Exclusive existen diferentes variedades a partir de carne de pollo, cordero o pescado, con arroz como único cereal y con la fórmula provital integrada.

Perros mini (hasta 5 kilos)

Los perros mini son aquellos que maduran antes. Entre los 10 y 12 meses ya podemos considerarlos adultos. Para ellos, se recomienda el uso de Gosbi Exclusive Puppy mini hasta los 10 meses, y directamente haremos transición a la gama Exclusive Adult sin pasar por la gama Junior, ya que no tendrán la necesidad calórica que puede tener un perro más grande.

Perros pequeños (hasta 10 kilos)

A los perros pequeños se les administrará Puppy mini hasta los 12 meses, y luego se pasará directamente a la gama Adult. La gama Puppy tiene un aporte de calcio óptimo para el crecimiento adecuado de nuestro perro, y al igual que con los perros mini, no existe la necesidad en perros de estas características de dar Junior.

Perros medianos (de 10 a 25 kilos)

A partir de los 14 meses ya se han desarrollado y los consideraremos adultos. Hasta entonces, se dará Puppy medium y a partir de los 4 meses se puede hacer la transición a la gama Exclusive Junior. La singularidad de esta gama es que no tiene tanto calcio como Puppy, pero en cambio tiene más proteína y grasa necesaria en perros de tallas medianas y grandes. Se puede dar tanto Puppy medium como Junior (déjate asesorar por tu veterinario) hasta los 14 meses, después se hará la transición a Adult.

Perros Grandes (de 25 a 50 kilos)

Los perros de tamaños más grandes crecerán y se desarrollarán hasta los 16 meses. Antes de eso, recomendamos dar Puppy medium hasta los 5 meses, y a partir de entonces y hasta los 16 meses, dar Junior antes de hacer la transición a una dieta para adultos.

Perros gigantes (más de 50 kilos)

Los gigantes son los que más despacito crecen, y es que no llegan a la fase adulta hasta los 24 meses. Para ellos, tenemos la gama Puppy maxi, recomendada hasta los 8 meses, y posteriormente se dará Junior hasta los 24 meses, que el perro ya estará totalmente desarrollado para poder alimentarse con la gama para adultos.

Hay que tener en cuenta que el momento de hacer las transiciones tiene que ser gradual, pues podría sentarle mal un cambio brusco a nuestro mejor amigo. Esto se debe a que los perros tienen una flora bacteriana limitada, y los cambios directos de alimentación no suelen sentarles bien. Por ello recomendamos unos días para mezclar los diferentes alimentos y progresivamente hacer el cambio completo.

La alimentación va estrechamente vinculada a la salud de nuestro perro, pero debemos tener claras sus necesidades en cada momento de su vida para poder adaptarnos bien a cada momento. En Gosbi, tenemos el alimento ideal para cada una de estas fases. ¡Descúbrelos!

Los animales dejarán de ser considerados «cosas»

No podemos empezar de mejor manera el 2022 que con una fantástica noticia, y es que a partir del 5 de enero los animales dejarán de ser considerados “cosas”.

El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a la nueva normativa por la cual los animales dejarán de ser considerados “bienes inmuebles o cosas”, para reconocerles su naturaleza de “seres sintientes” o seres vivos dotados de sensibilidad, considerándolos así, como miembros de la familia. Este cambio se debe a una triple reforma legal del Código Civil, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Esta nueva normativa resolverá jurídicamente situaciones como divorcios o separaciones, fallecimientos y embargos. La norma, regula la custodia compartida de los animales de compañía en caso de divorcio o separación y señala que las mascotas no deben ser embargadas o hipotecadas, que no sean abandonadas, que no se les cause sufrimiento o dolor, no se las utilice como herramienta en la violencia de género y que pueda disponerse de ellas por testamento.

Con esta normativa se pretende proteger al animal, y combatir la elevadísima tasa de abandono que hay en España (una de las más altas de Europa). Esto es un pasito más en la lucha contra el maltrato y la crueldad en general, y en Gosbi no podemos estar más felices por ello.

Como viajar con tu perro en coche

Llevar a nuestro peludo de vacaciones con nosotros es una buena manera de fortalecer el vínculo. Muchas veces los llevamos en el coche, pero desconocemos cual es la manera correcta y más segura de hacerlo. Llevar a nuestros perros de manera incorrecta puede suponer un grave peligro no solo para él, sino también para el resto de los ocupantes del vehículo. Aquí os dejamos las claves para trasladar a vuestro perro de la manera más segura:

Siempre en los asientos traseros o en el maletero:

Es muy importante que en todo momento el conductor tenga libertad de movimientos y ninguna interferencia en la visión de la carretera. Esto puede verse amenazado si el perro va en la zona del asiento del copiloto, además que, en caso de accidente o colisión, saltaría el airbag que evidentemente, no está diseñado para amortiguar un perro, por lo que podría causarle graves lesiones. Por lo tanto, siempre llevaremos a nuestro perro en los asientos de detrás, o en el maletero.

Arnés con dos enganches:

El arnés con dos enganches, junto con el transportín, es el método más recomendado por la DGT. Nuestro peludo deberá viajar en los asientos traseros del coche con el arnés de doble enganche puesto, que irá fijado al cinturón de seguridad del vehículo. Es importante que el sistema de unión sea corto, para evitar el choque con los asientos delanteros.

Transportín:

El transportín es probablemente la mejor opción para viajar con nuestro peludo. Éste deberá ir siempre en el suelo, ya sea en los asientos delanteros, o en el maletero. Si el perro es pequeño, probablemente el transportín encajará en la banqueta trasera, y si es grande, lo mejor será llevarlo en el maletero.

Rejilla separadora:

Si llevamos a nuestro perro atrás, aunque vaya en transportín es muy recomendable llevar una rejilla divisoria de carga en el maletero. Esto permitirá que el perro no salga despedido en caso de colisión o accidente, garantizando la seguridad del animal y de todos los ocupantes del vehículo.

Consejos para viajar en coche con nuestro peludo:

  • No darle de comer justo antes de salir
  • Hacer las paradas pertinentes
  • Garantizar una buena hidratación del perro durante todo el viaje
  • Ser conscientes de la temperatura del vehículo en todo momento
  • No dejarlo solo dentro del vehículo
  • Si realizamos una parada, vigilar donde parar, y tener el perro atado antes de abrir puertas del coche

¿Qué son las estereotipias?

Las estereotipias son comportamientos anormales caracterizados por acciones repetitivas y persistentes que normalmente no tienen ninguna finalidad. Este comportamiento puede estar relacionado con un problema mental, aunque generalmente derivan de situaciones de estrés grave, que indican que el perro está en una situación de malestar. Es por ello que normalmente ocurre en animales que viven en espacios cerrados, donde no pueden satisfacer su conducta natural, ya sea por falta de espacio, mala alimentación, cambios drásticos en el entorno, o falta de actividad física.

Las estereotipias son relativamente fáciles de detectar debido a la repetición de los movimientos. Algunas de las estereotipias más comunes son las siguientes:

  • Morderse el rabo
  • Andar en círculos
  • Ladridos incesantes
  • Movimientos repetitivos concretos
  • Persecución de sombras, moscas, etc.
  • Lamido excesivo al aire, nariz, objetos, etc.

Las estereotipias pueden incluir causas orgánicas (factores genéticos, alteraciones neuroquímicas primarias, alteraciones neurodermopatológicas, entre otras) y no orgánicas (experiencias inapropiadas en la vida temprana, hipo estimulación ambiental, llamado de atención, estrés, ansiedad).

Si se trata de nuestro perro que está en esta situación, debemos ponernos manos a la obra para corregir este comportamiento cuanto antes. El veterinario será la persona que nos ayudará a descartar otros problemas (neurológicos, hormonales o dermatológicos) y confirmar que estamos ante un desorden conductual. Un etólogo podrá ayudarnos con el tratamiento, basado en modificar la conducta y el ambiente de nuestro peludo. La base de toda cura es identificar que está causando la estereotipia en nuestro peludo, y luego proceder a:

  • Eliminar del ambiente los estímulos que han desencadenado el problema, como pueden ser los ruidos o las luces estridentes.
  • Estimular el ambiente del perro con juguetes y más entretenimiento
  • Aumentar la socialización y la actividad física del peludo.

Hay otros métodos que pueden aplicarse junto a un etólogo, como la desensibilización y el contra condicionamiento, para ayudar al perro a asociar los estímulos problemáticos a cosas buenas, o la respuesta de sustitución, para reforzar conductas que sean incompatibles con la conducta estereotípica.

Muchas veces en las redes vemos videos de animales que muestran estas conductas, y debido al desconocimiento éstos pueden ser considerados graciosos y pueden llegar a viralizarse. Es importante detectar que ese animal está sufriendo, y no promover la difusión de estos videos por internet.

6 claves para valorar que perro es el ideal

El día que decides adoptar un perro es un día que quedará para siempre en tu memoria. Es un momento mágico, ya que definitivamente marcará un antes y un después en tu familia. Una vez se ha tomado la decisión de ampliar la familia con un amigo de cuatro patas, toca decidir que perro será el mejor para tu familia y vuestra rutina.

Hay muchísimos tipos de perro, con necesidades y comportamientos muy distintos. Es muy importante escoger bien, ya que facilitará la convivencia y evitaremos situaciones incómodas en el futuro. Sabemos que es un momento muy emocionante, y a veces nos podemos dejar llevar por el aspecto físico del animal, pero es importante conocer más allá y ser reflexivos para llegar al match ideal.
Aquí os dejamos las claves que deben considerarse para saber que perro es el ideal:

Donde vivimos

Nuestro hogar y nuestro entorno van a ser claves a la hora de escoger un perro: es muy distinto vivir en un estudio en el centro de la ciudad, o en una finca grande en el campo. Hay perros que necesitan mucho espacio, y otros no tanto, y no va necesariamente ligado con el tamaño, ya que hay perros grandes que son tranquilos y relacionan estar en casa con dormir, mientras que hay otros peludos de menor tamaño que son más enérgicos.

Analizaremos nuestro hogar, el espacio del que disponemos, y también nuestro entorno antes de decidir que tipo de perro será el más adecuado.

Tamaño del animal

El tamaño del animal puede ir vinculado al punto anterior, pero hay otros motivos por los cuales considerar el tamaño de tu nuevo mejor amigo. Tienes que valorar el transporte del que dispones para moverlo, o la relación que quieres tener con el animal, ¿va a venir contigo a todas partes? ¿Se quedará en casa?

Cuando pensamos en perros grandes debemos tener en mente la logística que hay detrás de ello, igual que un perro pequeño.

Nuestro estilo de vida

Evidentemente nuestro estilo de vida va a ser uno de los principales determinantes cuando escojamos perro. Depende del rato que estemos en casa, nuestra intención de ir acompañados de nuestro perro a todas partes, el deporte que hagamos, etc. Optaremos por un perro con unas características u otras.

Nuestra experiencia

¿Es la primera vez que tenemos un perro? ¿Tenemos conocimientos de educación canina? Antes de adoptar un nuevo miembro en la familia tenemos que hacernos estas preguntas, ya que hay razas de perro que necesitan más estimulación mental debido a sus características, mientras que hay otras muy tranquilas que son perfectas para principiantes.

Sin embargo, cada perro es un mundo y debemos tener en cuenta que, sin una educación básica, independientemente de la raza, podríamos tener problemas en el futuro.

¿Hay peques en casa?

Tener niños pequeños es un factor determinante a la hora de escoger perro. Hay tipos de perro que son muy protectores con los más jóvenes de la casa, y pueden ser grandes cuidadores. Sin embargo, hay otros perros que son más independientes, o más mayores y tal vez puedan sentirse abrumados con la presencia de niños.

¿Tienes alergias?

Hay perros que por su condición del pelaje pueden ser más propensos a causar alergias que otros. El caniche, bichón maltés o perro de aguas son razas que generalmente no causan alergias.

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