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Son muchos los que se preguntan si dormir con sus compañeros peludos es bueno o malo, tanto para los humanos como para los animales. Es un tema no poco controvertido y tiene tanto defensores como detractores.

La realidad es que el sueño es un fenómeno muy cultural, que es diferente según las regiones y las épocas, aunque a priori nos parezca que todo el mundo duerme de la misma manera. No hace mucho, las sociedades occidentales decidieron separar los lugares en los que descansan adultos y niños, y tampoco hace tanto que decidieron separar de manera total a los humanos y los animales de compañía. En Estados Unidos, por ejemplo, la mitad de las personas que conviven con animales asegura dormir con ellos, mientras que en lugares como el Reino Unido o España, menos del 20% de las personas con animales comparte la cama con ellos. 

Entonces, ¿por qué debemos o no debemos dormir con nuestros animales?

No será por ellos, eso está rotundamente demostrado, ya que animales como los perros están acostumbrados a convivir en manada, durmiendo en el mismo lugar que sus compañeros, ya sean humanos o animales. Es algo innato que les resulta agradable o incluso necesario, a pesar de que se acostumbren fácilmente a no hacerlo.

Entonces, ¿cuáles son los inconvenientes de dormir con nuestros animales? ¿De qué manera nos perjudica a nosotros? Año tras año y estudio tras estudio, expertos han señalado tres inconvenientes principales. Veámoslos.

PUEDE LLEGAR A SER UN RIESGO PARA LA SALUD DE LA PERSONA

Esto es una realidad sobretodo para aquellos que sufren alergias o asma, ya que los animales (aunque estén sanos) pueden albergar muchos microorganismos tales como bacterias, hongos o ácaros. ¡Piensa en todos los rincones que tiene su pelaje! Además, si nuestro perro sale a pasear lo más seguro es que sus patas hayan pisado suelos con suciedad o barro. Pero más allá de la higiene de nuestros animales, lo que más alarma a muchos expertos son las llamadas enfermedades zoonosis (aquellas que pueden transmitirse de animales a humanos). Ah, y no nos olvidemos de la posibilidad de que nos muerdan o nos infecten heridas.

A pesar de que todo esto suena muy catastrofista, si tu animal de compañía lleva las vacunas al día y tomas unas medidas preventivas, tu salud no tiene por qué estar en riesgo. Puedes asegurarte de que tu compañero peludo no sea un foco de suciedad en tu cama lavándolo cada mes o mes y medio, limpiándole las patas después de cada paseo y cepillándole el pelo muerto. ¡Y, sobretodo, no olvides desparasitarlo!

Las únicas personas a las que no se les recomienda dormir con animales son aquellas con alergias, como ya hemos comentado anteriormente, y con un sistema inmunitario más débil, como ancianos, niños pequeños y personas con VIH o cáncer.

AFECTA A LA CALIDAD DEL SUEÑO

Algunos dicen que dormir con los animales de uno mismo proporciona un sueño más placentero, al sentir seguridad y afecto. A pesar de ello, la cruda realidad es que la mayoría de expertos coinciden en que dormir con un (y sobre todo, más de uno) animal en la cama puede afectar a la calidad del descanso negativamente. Los animales tienen ciclos de sueño distintos a los de los humanos, y por eso es muy probable que se levanten a menudo y cambien mucho de postura. Además, puede que te despierten a la hora en la que ellos ya no quieran dormir más, en vez de a la que tú tenias pensado despertarte.

El verano y las altas temperaturas también pueden ser un problema a la hora de acurrucarte con tu amigo peludo y, según los humanos que han dormido con sus animales de compañía, lo peor puede ser la postura que el perro adopte, sobretodo si este es grande. Otro factor a considerar es el peligro de dormir con nuestro perro cuando este es un cachorro, ya que existe el riesgo de aplastarlo, que se orine en nuestra cama o que se caiga de ella.

No obstante, si estudiamos la situación al detalle, la calidad de descanso no baja de manera alarmante. Además, también está demostrado que estrechar lazos con nuestro animal de compañía reduce el estrés y la ansiedad. Por lo tanto, que la calidad del sueño se vea afectada o no depende también de la persona.

EL ANIMAL PUEDE DESARROLLAR PROBLEMAS DE CONDUCTA

Existe la posibilidad de que un animal, al dormir en la cama con su humano, experimente un aumento de agresividad y estrés, que puede derivar en problemas con la separación, depresión y ansiedad. Además, una de nuestras mayores preocupaciones se puede hacer realidad: que cuando no queramos que nuestro animal se suba a la cama, no nos haga caso.

Para evitar problemas de este tipo, hay que aprender a marcar límites, enseñarles cuándo se puede y cuándo no se puede subir a la cama (cuando haya un bebé, cuando tengamos nuestra ropa limpia y doblada encima, cuando nuestro animal necesite un baño después de haber jugado en un charco, etc.).

En caso de que no quieras que tu animal duerma contigo siendo adulto por su gran tamaño, lo mejor es que tampoco lo acostumbres a dormir contigo de cachorro, pues le será muy difícil cambiar este hábito y puede pasarlo mal.

Resumiendo, ¿es bueno dormir con nuestros animales? Depende de ti y de tus medidas preventivas. Si eres una persona con un sistema inmunológico más débil o si tienes alergias, lo mejor será que tu animal duerma en otra cama. Y si eres de los que tiene el sueño ligero, puede que tampoco sea la mejor idea. Si no, lo único que tienes que hacer es mantener a rajatabla las vacunas y el calendario de desparasitación de tu animal y seguir unas pautas de higiene. Eso y hacerle entender las reglas respecto a dormir y subirse a la cama.