Los perros son omnívoros, lo que significa que pueden comer tanto carne como vegetales. La dieta de un perro debe incluir una combinación adecuada de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales para mantenerlo saludable.

La cantidad y el tipo de alimentos que un perro necesita dependen de su tamaño, edad, nivel de actividad y otras consideraciones de salud. El veterinario es la persona que mejor puede asesorar sobre la dieta del perro, en cuanto a necesidades concretas y características del animal.

La mejor opción de comida para un perro es aquella que es adecuada para su edad, tamaño, nivel de actividad y otras consideraciones de salud. La comida natural para perros, que se basa en ingredientes frescos y no procesados, puede ser una buena opción, siempre y cuando proporcione los nutrientes necesarios para mantener al perro saludable.

La carne cruda puede ser una fuente nutritiva para los perros, ya que contiene proteínas y otros nutrientes esenciales para su dieta. Sin embargo, también puede presentar algunos riesgos para la digestión de los perros.

Cuando los perros consumen carne cruda, sus sistemas digestivos pueden estar expuestos a bacterias y otros patógenos que se encuentran en la carne no cocida como la salmonelosis o la bacteria E.coli. Esto puede causar infecciones gastrointestinales, que pueden provocar síntomas como diarrea, vómitos y falta de apetito.

Además, la carne cruda puede contener parásitos, como gusanos, que pueden causar enfermedades en los perros. Estos parásitos pueden ser difíciles de detectar y pueden causar daño a largo plazo en el sistema digestivo de los perros.

Si se opta por una alimentación cruda, también estamos poniendo en riesgo su salud ya que en los alimentos crudos pueden haber huesos que pueden provocar obstrucciones o atragantamientos. Estos pueden astillarse, causando lesiones internas al animal.

Por lo tanto, es importante asegurarse de que la carne cruda que se da a los perros esté libre de patógenos y parásitos. La mejor manera de hacerlo es cocinando la carne completamente antes de dársela a los perros. De esta manera, se eliminarán las bacterias y los parásitos potencialmente peligrosos, lo que ayudará a prevenir problemas digestivos en los perros.

En resumen, la carne cruda puede ser una fuente nutritiva para los perros, pero también puede presentar riesgos para su digestión. Cocinar su comida en casa también puede comportar riesgos, sobre todo, en caso de utilizar ingredientes inadecuados o se sigue una receta que no proporciona una nutrición adecuada.

Para ello, la solución para alimentar a un perro de la manera más natural y segura posible,es optar por una opción cocinada, elaborada por especialistas para asegurar que se trata de una receta equilibrada, completa y sabrosa. Natsbi aparece como una alternativa a las opciones BARF, elaborada a partir de ingredientes frescos, pero con la seguridad de haber sido previamente cocinada suavemente al vapor. Por ello, también se convierte en una opción muy cómoda, ya que a diferencia de la comida cruda, no necesita ni refrigeración ni congelación.