No son pocas las festividades de nuestro calendario que incluyen pirotecnia durante las celebraciones. Los petardos o fuegos artificiales pueden convertirse en una pesadilla para muchos peludos. No existen milagros para combatir esta fobia de manera rápida, fácil y totalmente efectiva, pero sí hay algunas cosas que podemos hacer para ayudarles a pasar este momento con el mínimo sufrimiento.

Os presentamos a continuación 4 sencillos pasos que podéis llevar a cabo para ayudar a vuestros peludos a sobrellevar la situación.

CREA UN ESPACIO SEGURO EN CASA

Busca una habitación tranquila, un lugar que le guste a tu peludo, si puede ser dónde menos se escuchen los ruidos del exterior.
Pon allí una cama dónde pueda estar cómodo, que quede un poco protegida, la idea es crear un rincón acogedor dónde el perro se pueda sentir arropado, crearle una pequeña guarida.

POSITIVIZA EL ESPACIO SEGURO

Colócale una manta con su olor para que entienda que es su rincón. Puedes esconderle croquetas de su pienso ahí, dejarle algún juguete o golosina para morder, o esconder dentro su juguete interactivo favorito para que lo encuentre.
El objetivo es positivizar al máximo su rincón de seguridad. Debemos evitar a toda costa forzar al perro a ponerse ahí: lo mejor es dejar elementos positivos y que los descubra autónomamente.

SUPLEMENTOS NATURALES

Existen varios productos totalmente naturales que pueden ayudar a mantener el perro en un estado más calmado. Suplementos basados en extractos de plantas, difusores de feromonas sintéticas, aromaterapia… existen múltiples formatos que pueden servirnos para este fin. Tu veterinario o tienda especializada de confianza te dará toda la información al respeto.

NORMALIDAD Y CALMA

Llegado el temido día la mejor estrategia a seguir es mantener la calma y actuar con naturalidad. Si es posible será positivo dar un buen paseo antes de qué empiecen los estallidos. Después del paseo dale su ración de comida y agua fresca para que esté lo máximo de complacido y pueda relajarse.

Cuando llegue el momento deja que tu peludo se refugie en su rincón seguro. Lo ideal es que estés presente para que se sienta protegido, pero sin consolarlo en exceso ya que podrías estar reforzando la conducta de miedo.

Es importante que no lo dejes solo y te asegures de que no pueda escaparse. Sé comprensivo y ten paciencia, ya que lo que haga tu compañero peludo en estos momentos es consecuencia de su estado de pánico. Necesita tu amor y apoyo para superar esta situación.