En cualquier momento nuestros peludos pueden tener un accidente que les produzca algún tipo de herida, por lo que es importante que estemos preparados para responder a este tipo de emergencias de la mejor manera posible. Aquí te damos unas pautas de actuación que te serán de utilidad.

¿Puedo hacerle yo la cura?

En primer lugar debemos observar la herida y determinar si se trata de una herida superficial, en cuyo caso podremos hacerle la cura respectiva desde casa, pero si la herida de tu perro es una herida profunda, lo más recomendable es acudir a un veterinario, ya que este tiene a su disposición las herramientas necesarias para darle una mejor atención.

Limpia y desinfecta la herida

La limpieza de la herida muy importante. Para empezar, si tu perro es de pelo largo procede con una tijera a retirar el exceso y así podrás hacerle la cura de forma más fácil. Seguidamente, lavar y limpiar bien con agua y la zona afectada de manera que se elimine cualquier tipo de suciedad y evitar una posible infección.  Para desinfectar puedes usar agua oxigenada, yodo diluido (tipo Betadine) o cualquier otro producto que sirva  para desinfectar heridas. Es importante usar una gasa y no algodón, con tal de no dejar residuos adheridos.

Protege la cicatrización

En las clínicas veterinarias y en las tiendas especializadas podrás encontrar productos que ayudan a la cicatrización y que son aconsejables para animales que viven en el exterior, puesto que crean una barrera sobre la herida cubriéndola por completo y haciéndola impermeable. A ser posible dejaremos la herida al aire libre, así secará más rápidamente.  Sin embargo, en ocasiones, es necesario taparla. Si la zona afectada son las patas, debes cubrirlas con una venda para evitar el contacto directo con el suelo.

 

Para finalizar te recomendamos que consultes con el veterinario si tienes cualquier duda así como si en dos días la herida no mejora.