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Bostezar es un acto reflejo que a los humanos nos hace abrir exageradamente la boca, para inspirar primero lenta y profundamente y luego espirar, de manera prolongada y, a menudo, ruidosa.

En los perros, el bostezo es similar al nuestro y se manifiesta con una mandíbula abierta y una respiración sonora y profunda.

Si nuestro perro hablara, podría contarnos el porqué de sus bostezos.

Nos diría que, a diferencia de lo que nos ocurre a la mayoría de los mamíferos, ellos lo hacen no sólo por sueño, cansancio, hambre o aburrimiento, sino también por otros motivos, como puede ser el estrés.

No os perdáis sus poderosas razones, os las contamos a continuación.

EL BOSTEZO, PARTE DEL LENGUAJE CANINO

La verdad es que, de alguna manera, nuestros perros ya “hablan” y lo hacen mediante su lenguaje corporal.

En el lenguaje corporal de los perros, cada gesto, cada movimiento, cada mirada, cada sonido… tienen un significado distinto y profundo.

Jadear, lamerse el hocico, sacudirse… son algunas de las señas con las que nuestro perro se comunica con nosotros.

Los bostezos forman parte de este lenguaje y, mediante una atenta observación, podemos averiguar todos sus significados:

Nuestros perro bostezan por pereza, cansancio o sueño, igual que los humanos.

– También lo hacen para mostrar ansiedad o disgusto. En este caso, realizan varios bostezos seguidos y más duraderos que los provocados por el sueño.

– Si tu perro estornuda, se sacude, bosteza y se lame los labios, probablemente sienta intranquilidad por algún motivo.

– El bostezo se da en los perros para comunicarse entre sí. Es una señal usada para evitar posibles enfrentamientos caninos. Si un perro se siente amenazado por la presencia de otro, posiblemente desviará la mirada y bostezará, como diciéndole que no le interesa entrar en conflicto con él.

– Los perros bostezan ante estímulos desagradables. Por ejemplo, ante abrazos indeseados. Esto es fácil de comprobar, si tu perro no quiere que alguien lo abrace y esa persona insiste, lo verás bostezar de forma reiterada, para dejarle claro que se siente agobiado y que no desea sus carantoñas.

– Los estímulos desagradables pueden ser numerosos. Cuando tu perro bostece, observa lo que ha ocurrido previamente, para poder relacionar causa y efecto.

– Curiosamente, los perros pueden bostezar cuando presagian situaciones que les encantan. Es una forma original de controlar su exaltación.

Por empatía, o al menos así lo indican las conclusiones de un estudio de la Universidad de Tokio, concretamente, para los investigadores, los perros bostezan por empatía, al ver a sus dueños hacerlo. Lo más curioso es que esta conexión emocional sólo se da con los humanos conocidos y no con los extraños.

– También sorprende el hecho de que el bostezo humano deba ser real y no fingido para crear la empatía con nuestro perro y éste acabe bostezando. Con estos gestos, los peludos demuestran, una vez más, su inteligencia y el fuerte vínculo afectivo que les une a sus humanos.

Si deseas ganarte la confianza de tu perro, ni se te ocurra bostezar de manera forzada, sin ganas, seguro que captará al momento que estás haciendo teatro y no te hará ni caso.

VENTAJAS DE DETECTAR LA CAUSA DEL BOSTEZO

Sin olvidar los bostezos más comunes, causados por sueño, aburrimiento o hambre, en los bostezos en los que debemos hacer especial hincapié es en los provocados por alguna situación estresante, que esté afectando a nuestro perro y que pueda desembocar en situaciones comprometidas.

Detectar a tiempo el origen del bostezo es muy útil a la hora de evitar posibles encontronazos entre perros y los pequeños de la casa. Todos sabemos que los niños, a veces, se ponen un poco pesados con los animales. Por suerte, los perros, en su infinita paciencia, suelen ir avisando de mil maneras y una de ellas son los bostezos.

Quienes tienen niños, deben explicarles que los perros pueden bostezar cuando no desean jugar y si ven que lo hacen, deben dejarlos tranquilos, porque necesitan descansar; y advertirles de que no insistan, porque al final su peludo puede enfadarse y morderles.

Los bostezos por estrés duran más que los bostezos por pereza y suelen sucederse varios seguidos, uno detrás de otro.

– En resumidas cuentas, a los niños hay que educarlos para que aprendan a relacionarse con su perro, siguiendo las bases del respeto y el cariño.

EFECTOS POSITIVOS DEL BOSTEZO CANINO

Detrás del bostezo canino que, en apariencia, puede pasar por una reacción meramente instintiva, se esconden unas razones científicas y unos cuantos efectos positivos para su salud.

Gracias al bostezo, se producen diversas reacciones en el organismo canino:

Aumenta la frecuencia cardíaca.

– Como consecuencia del incremento del ritmo cardíaco, se produce una mayor irrigación sanguínea en el cerebro.

– También se potencia la oxigenación pulmonar.

– Al tiempo, se favorece la eliminación del dióxido de carbono del organismo.

– El resultado del bostezo se refleja, finalmente, en una renovación de la energía del can y la reducción del estrés.

UNA CAJA DE SORPRESAS

Nuestros perros son una caja de sorpresas, siempre dispuestos a asombrarnos con su manera de ser y sus acciones repletas de cariño y lealtad.

Con el bostezo, nos dejan sin palabras por la capacidad de empatía que demuestran hacia los humanos con los que conviven.

Con cada uno de sus gestos, nuestro perro nos transmite su estado de ánimo, que puede ser bueno, pero también malo, y por eso requieren toda nuestra atención.

Su lenguaje corporal es revelador. Analicemos con paciencia y cariño cada bostezo y su circunstancia, a fin de conocer si se siente angustiado o simplemente tiene sueño.

¡Ojalá que entre tu perro y tú predomine la empatía y, de vez en cuando, algún bostezo reparador!