Las estereotipias son comportamientos anormales caracterizados por acciones repetitivas y persistentes que normalmente no tienen ninguna finalidad. Este comportamiento puede estar relacionado con un problema mental, aunque generalmente derivan de situaciones de estrés grave, que indican que el perro está en una situación de malestar. Es por ello que normalmente ocurre en animales que viven en espacios cerrados, donde no pueden satisfacer su conducta natural, ya sea por falta de espacio, mala alimentación, cambios drásticos en el entorno, o falta de actividad física.

Las estereotipias son relativamente fáciles de detectar debido a la repetición de los movimientos. Algunas de las estereotipias más comunes son las siguientes:

  • Morderse el rabo
  • Andar en círculos
  • Ladridos incesantes
  • Movimientos repetitivos concretos
  • Persecución de sombras, moscas, etc.
  • Lamido excesivo al aire, nariz, objetos, etc.

Las estereotipias pueden incluir causas orgánicas (factores genéticos, alteraciones neuroquímicas primarias, alteraciones neurodermopatológicas, entre otras) y no orgánicas (experiencias inapropiadas en la vida temprana, hipo estimulación ambiental, llamado de atención, estrés, ansiedad).

Si se trata de nuestro perro que está en esta situación, debemos ponernos manos a la obra para corregir este comportamiento cuanto antes. El veterinario será la persona que nos ayudará a descartar otros problemas (neurológicos, hormonales o dermatológicos) y confirmar que estamos ante un desorden conductual. Un etólogo podrá ayudarnos con el tratamiento, basado en modificar la conducta y el ambiente de nuestro peludo. La base de toda cura es identificar que está causando la estereotipia en nuestro peludo, y luego proceder a:

  • Eliminar del ambiente los estímulos que han desencadenado el problema, como pueden ser los ruidos o las luces estridentes.
  • Estimular el ambiente del perro con juguetes y más entretenimiento
  • Aumentar la socialización y la actividad física del peludo.

Hay otros métodos que pueden aplicarse junto a un etólogo, como la desensibilización y el contra condicionamiento, para ayudar al perro a asociar los estímulos problemáticos a cosas buenas, o la respuesta de sustitución, para reforzar conductas que sean incompatibles con la conducta estereotípica.

Muchas veces en las redes vemos videos de animales que muestran estas conductas, y debido al desconocimiento éstos pueden ser considerados graciosos y pueden llegar a viralizarse. Es importante detectar que ese animal está sufriendo, y no promover la difusión de estos videos por internet.