Todos hemos oído alguna vez la frase “el perro es el mejor amigo del hombre”. Aunque parece que se trate de una idea que acompaña a humanos y perros desde que empezamos a vivir juntos, lo cierto que es la frase se pronunció por primera vez el 23 de septiembre de 1870, en un juicio en Estados Unidos, por el abogado George Graham Vest.

El perro de Charles Burden, un galgo llamado "Old Drum" fue asesinado por su vecino Leónidas Hornsby a sangre fría. En un primer momento el vecino dijo que fue en defensa propia, pero Burden descubrió que no y lo denunció. Durante el juicio el abogado George Graham Vest pronunció este discurso con el que dejó a todo el mundo emocionado:

"Caballeros del jurado, el mejor amigo que un hombre pueda tener podrá volverse en su contra y convertirse en su enemigo. Su propio hijo o hija, a quienes crió con amor y atenciones infinitas pueden demostrarle ingratitud. Aquellos que están más cerca de nuestro corazón, aquellos a quienes confiamos nuestra felicidad y buen nombre, pueden convertirse en traidores. El dinero que un hombre pueda tener también podrá perderlo, se volará en el momento que más lo necesite.

El único, absoluto y mejor amigo que tiene el hombre en este mundo egoísta, el único que no lo va a traicionar o negar, es su perro.

Si la desgracia deja a su amo sin hogar y amigos, el confiado perro solo pide el privilegio de acompañar a su amo para defenderlo contra todos sus enemigos. Y cuando llega el último acto, y la muerte hace su aparición y el cuerpo es enterrado en la fría tierra, no importa que todos los amigos hayan partido. Allí junto a la tumba, se quedará el noble animal, su cabeza entre sus patas, los ojos tristes pero abiertos y alertas, noble y sincero, más allá de la muerte.”

Burden ganó el juicio y Hornsby pagó una multa de 550 dólares. En 1958, se erigió una estatua de Old Drum en el césped del juzgado del condado de Johnson que contenía un resumen del discurso de Vest: "El mejor amigo de un hombre es su perro”.

Los que compartimos la vida con un perro sabemos muy bien la profundidad y veracidad de estas palabras. El amor incondicional, la fidelidad y la alegría infinita que nos ofrecen son valores de los que todos tendríamos que tomar nota. Por esta razón y muchas otras, nuestros amigos peludos acaban siendo una pieza fundamental en la familia y en nuestras vidas, enriqueciéndolas y haciéndonos más felices.